La vida es una lotería: ganador del “kino robado” chocó y quedó tetrapléjico

Autor: La cuarta

Hace 16 meses fue acusado de cobrar en forma fraudulenta $ 1.084 millones. En la Navidad del 2007 se le murió un sobrino tras comer carne en un asado. Y ahora esto...


Dos fechas están marcadas a fuego en la vida de Rolando Manuel Fernández García (51): El 9 de octubre de 2007, cuando cobró el boleto de 1.084 millones de pesos del Kino, por el que su amigo Mario Burgos (41) lo acusó de robo ante los tribunales, y el 20 de diciembre de 2008, oportunidad en que sufrió un accidente carretero que lo tiene tetrapléjico y grave en la UCI del Hospital de Chillán.
Esta historia de cara y sello de la fortuna se inició el 10 de octubre de 2007, cuando Burgos vio en un diario la foto de Fernández recibiendo el jugoso premio de la Lotería.
En ese momento le sobrevino una ira incontenible a Burgos. Estaba seguro de que Fernández le había robado el cartón de la suerte que guardaba en su velador desde el 2 de octubre, cuando lo jugó en un supermercado cerca de su domicilio en la villa Arturo Prat, en la comuna de Lo Prado.
Según Burgos, el 4 de ese mes, Fernández fue a su casa a pedirle prestados 500 pesos. Agrega que sacó su cartera, de la cual cayeron unos billetes y el boleto en cuestión, correspondiente al sorteo del 3 de octubre. "¡Éste es el ganador de los mil millones!", recuerda que gritó en broma frente a su entonces amigo.
Fernández -tal como lo declararía Burgos ante tribunales- vio que su compadre había guardado el boleto en una mesita de noche y aprovechó su salida a hacer sencillo para  chorearlo y cobrarlo unos días después.

ESCÁNDALO

La historia fue de público y escandaloso conocimiento, cuando Burgos denunció el robo del cartón a la Policía de Investigaciones y después llevó el caso a la Justicia Penal.
En julio de 2008, el abogado Leonardo de la Prida, de la Fiscalía Centro Norte, logró primero la formalización de Fernández por robo y apropiación indebida y después llevó al estrado a una de sus hijas de 14 años y el pololo de ésta por haber intentado cobrar el premio que Burgos, comprobante de juego en mano, reclamaba como suyo.
La historia de Fernández en tribunales culminó en septiembre de 2008, en el Quinto Juzgado de Garantía, cuando pagó 39 millones de pesos a Burgos como compensación.

LA FEA

Ahora, a más de 16 meses de estos hechos, Rolando Fernández, el acusado de robar el Kino, está internado grave en la UCI del Hospital de Chillán.
El fin de semana del 20 de diciembre pasado viajaba desde San Carlos a Chillán a bordo de una camioneta Mitsubishi roja que compró con el dinero que obtuvo.
Según sus vecinos, acababa de inaugurar una botillería en la Región del Ñuble y su vehículo volcó por razones que se investigan.
Fernández tuvo muy mala suerte, ya que sólo se abrió el airbag del copiloto. El suyo falló y por eso hoy se encuentra en la UCI, conectado a un respirador artificial, tetrapléjico y, hasta ayer, estable dentro de su gravedad.
El sábado pasado un curita le habría dado la unción de los enfermos ante el compromiso vital por sus lesiones.

MALES

El chancacazo y su lucha por la vida han sido sólo el corolario de las tragedias que ha sufrido su familia desde que cobraron el Kino.
En la Navidad de 2007, poco después de ser "tocado por la fortuna", un sobrino murió extrañamente tras comer carne en un asado.
Según vecinos, una de sus hijas de 14 años quedó embarazada y está a punto de tener una guagua.
Para más remate, uno de sus retoños embarazó a una joven del barrio que apenas se empina por los 15 años.
Los familiares de Fernández estarían pensando iniciar acciones legales contra la Mitsubishi por la falla que sufrió el airbag.
En la villa Arturo Prat de Lo Prado la gente no lo quiere mucho. Según dicen, Fernández se puso cuático apenas ganó el premio y, aunque se habla poco de él, la opinión unánime es que la terrible maldición del "Kino robado" cayó sobre él.

"LO MAL VENIDO ES MAL APROVECHADO"

Mario Burgos, el hombre afectado por el supuesto choreo del cartón premiado, no está contento con todo lo que le pasa a Fernández. Fueron yuntas mucho tiempo y eso cuenta. Pero dijo que seguirá peleando ante la justicia para reclamar la fortuna que considera suya.
"Cuando supe lo que le pasó me sentí muy mal, pero lo mal venido es mal aprovechado, y parece que fuera algo así como justicia divina, como decía Julito Martínez. En todo caso, encuentro terrible lo que le pasó", dijo al diario pop.
"Parece que de verdad está bajo una maldición y yo creo que se le acabará cuando el dinero vuelva a mí, que soy el verdadero dueño", cree Burgos, quien está seguro de que el cartón es suyo porque empezaba en 1 y terminaba en 15 y esas fechas corresponden a los días del nacimiento y muerte de su mamita.
Luego de un arreglo en tribunales, Burgos recibió 39 millones de manos de Fernández a modo de "compensación", los que gastó en el abogado, un tocomocho y un boliche donde vende dulces.

Ramiro García S.

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