Lluvias aumentaron en un 20% capacidad de los embalses

Autor: La Cuarta

San Isidro ha soltado a la fecha la mayor cantidad de agua desde 2005. Sin embargo, la crisis hídrica sigue presente en nuestro territorio, ya que aún estamos lejos de superar la sequía que nos afecta hace más de una década.


Antes de que el Covid-19 asomara su nariz por nuestro territorio, y se transformara en la peor pandemia de los últimos cien años, uno de los temas que más preocupaba a las autoridades era la crisis hídrica que se vive en Chile.

El cambio climático generó un déficit histórico de precipitaciones, reflejado en una sequía de 10 años que mantiene algunos embalses con menos del 30% de su capacidad, lo que pone en serio riesgo la distribución de agua potable para la población.

Para que se haga una idea de lo complejo del tema, 2019 es considerado el año más seco desde que se tiene registro de las lluvias. Por lo mismo, cuando en junio y julio se dejaron caer lluvias en la zona centro sur del país (entre 30,2 y 60 milímetros de agua por evento), varios expertos miraban con esperanza la posibilidad de acabar con la sequía. Sin embargo, la cantidad de agua que mandó San Isidro no le hizo ni cosquillas a la crisis, por lo que los índices siguen en números rojos.

Así lo confirma un estudio realizado por investigadoras del Programa Transdisciplinario en Medio Ambiente (PROMA) y Programa de Reducción de Riesgos y Desastres (CITRID) de la Universidad de Chile, quienes sostienen que las lluvias no mejoraron el panorama de megasequía, repercutiendo tanto a los sectores agrícolas y forestales, como la calidad de vida de las personas.

Para la académica del Departamento de Geología e investigadora de CITRID, Linda Daniele, este contexto responde a que “como país presentamos un crecimiento exponencial que recae en el aumento de la demanda de agua. A esto se le suma la diversidad geográfica que poseemos, en donde el aumento de las lluvias no ha logrado abastecer a toda la región, ni mucho menos ha sido suficiente”.

Agua potable. El impacto del cambio climático en Chile ha presentado un déficit promedio de precipitaciones de 20 a 30% durante los últimos 10 años, repercutiendo principalmente en 138 comunas entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. Este fenómeno se debe a la prolongada extensión temporal y espacial producto del descenso de lluvias y la disminución de los caudales en los ríos.

Desde el Gobierno coinciden en el diagnóstico de los expertos y a una semana de que se vaya el invierno, aseguran que si bien todas las regiones subieron sus registros de lluvias, no alcanza ni siquiera a la normalidad.

“En todas las regiones estamos muy por debajo de lo que es un año normal, la única excepción es la Región del Maule, donde estamos cerca, pero por abajo de lo que es un año normal. A modo de ejemplo, en la Región Metropolitana, a la fecha se han registrado 188 mm de precipitaciones, tres veces más que lo registrado el año 2019 (66 mm), pero solamente un 64% de un año normal, en el que se registran 292 mm”, comentó Alfredo Moreno, ministro de Obras Públicas, quien aseguró que la lluvia sirvió para aumentar en un 20% el nivel de los embalses.

“En El Yeso tenemos 123 millones de metros cúbicos, el año pasado a esta fecha sólo teníamos 99 millones de metros cúbicos, y en un año normal debiéramos tener 172. Esa es una gran noticia para el agua potable de Santiago, porque esta es la reserva de agua y de seguridad del abastecimiento de Santiago”, sostuvo la autoridad.

#Tags


Seguir leyendo