"Pensé que me le iban a matar": habla joven que mató a agresor de su madre en Maipú

Foto: CHV Noticias
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"Si yo no alcanzaba a llegar, no iba a poder cargar con que a mi mamá me la mataran", explicó Camilo.

Impacto generó el vuelco que se produjo tras la muerte de Patricio Rodríguez (45), sujeto que secuestró a su expareja en la comuna de Maipú, desacatando dos prohibiciones de acercarse a la víctima.

En primera instancia, la mujer de 35 años dijo haberlo asesinado de una puñalada en el cuello en el contexto de una "discusión de índole sentimental".

Sin embargo, con el correr de las horas, el hijo mayor de la víctima se autodenunció y confesó ser el verdadero autor del asesinato.

Según detalló CHV Noticias, luego de raptar a la mujer, Rodríguez la trasladó a su departamento, ubicado a pocos metros del domicilio donde vivía ella y sus hijos. Fue en este contexto que Camilo (19) escuchó los gritos de su madre.

"Escucho gritos de auxilio de mi mamá, un hombre peleando, y ahí yo me asusté. Pensé que a mi mamá me le iban a matar. Se escuchaban hartos gritos, así que tomé el cuchillo y salí corriendo", explicó el joven imputado.

En diálogo con el citado noticiero, relató el momento en que enfrentó a la ex pareja de su madre, quien habría intentado agredirlo al notar su presencia. "Cuando levanté la vista, él me lanzó una puñalada. Ahí yo intento alejarlo, que no se me tirara más encima, y terminé agrediéndolo. Pasó lo que pasó", contó, respecto al crimen de quien fuera el padre de sus tres hermanos menores.

"Yo cuando escuché los gritos de mi mamá me asusté, me dio rabia porque yo la escuchaba y me daba rabia no poder ayudarla. Corrí a ayudarla, desesperado. Si yo no alcanzaba a llegar, no iba a poder cargar con que a mi mamá me la mataran", añadió.

Por el momento, a la espera de un eventual juicio, el adolescente se encuentra con arresto domiciliario.

Violencia

Respecto a los episodios de violencia que marcaron la relación de 10 años entre el sujeto y su madre, el joven reveló que "al principio eran las manos, un moretón en los brazos, en las piernas, después empezaron los de la cara. Mi mamá pasaba con la cara morada entera, no podía salir a la calle ni ir a dejarme al colegio", señala.

Loreto Flores, defensora regional de la Defensoría Metropolitana, explicó a CHV que Camilo "desde el primer minuto quiso denunciarse. Confesó el delito, señaló las circunstancia, la defensa elaboró un trabajo en coordinación con el Ministerio Público, solicitando que hiciera todas aquellas pericias que en su minuto no se realizaron".

Si bien para la Defensoría se trata de un caso de legítima violencia, la decisión fue apelada por la Fiscalía y será la Corte de Apelaciones quien decidirá el futuro judicial del joven.

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