¿Medalla de oro para Chile?

El 2023 vamos a tener estadios remodelados, villa de atletas y complejos deportivos. Algunas medallas, pero también muchos temas pendientes por resolver.

Siempre los grandes certámenes convocan. Y van prendiendo de a poco. Como la antorcha que dentro de poco abandonará Perú, para cruzar de norte a sur los 3.285 kilómetros que separan Lima de Santiago y llegar en 4 años más a Chile.

Los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 serán una oportunidad para demostrar al mundo que estamos capacitados para realizar mega eventos, y para saber "cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero". Ojalá sea un motivo de orgullo, festejos, y no de lamentos.

En pleno apogeo del certamen limeño, y con un país anfitrión sumido en una profunda crisis legislativa, judicial y presidencial, los peruanos han tenido la capacidad de realizar una fiesta deportiva maravillosa. Fueron creativos a la hora de decidir dónde levantaban los complejos deportivos.

Por ejemplo, en Villa María, un sector muy popular rodeado de cerros, donde cuelgan casitas no terminadas, construyeron una ciudad dedicada a quienes se motivan con el deporte. En dicho lugar, se disputaron disciplinas como el rugby, el beisbol, la pelota vasca, el hockey sobre césped, entre otros.

Las competencias pasarán, pero la villa deportiva quedará para los vecinos. La misión de las autoridades de ese distrito será mantenerlo como la lujosa ciudad deportiva que es hoy.

Para que Chile organice estos Panamericanos 2023 deberá realizar una buena inversión; no menor, que de ser bien focalizada permitirá a más familias ejecutar actividades y a los más jóvenes alejarlos de las tentaciones que embriagan sus vidas.

No faltarán los que critiquen la realización de estos juegos. Dirán, y tal vez en algunos casos con razón, que esos dineros podrían tener otros destinos; pero ojo, el deporte es la solución a muchos laberintos que nos sumen en la impotencia e intolerancia.

Claro que hay temas pendientes. Por poner un caso, Santiago debe iluminarse por entero. Sin vigilancia y con oscuridad, surgen los problemas que todos conocemos. La corrupción, la impunidad, el poder judicial seguirán siendo temas pendientes que no se mejoran con privar a Chile de un maravilloso espectáculo.

Finalmente, permítanme una reflexión. El país necesita esperanza. Los deportistas compiten por eso. Para justificar la ilusión de un pueblo. Lo festejamos con el fútbol, y también lo sufrimos. Y ahora serán otros atletas los que jugarán por entregar algo más que una medalla: la sonrisa de oro a una patria que hace mucho tiempo quiere ser feliz.

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