Gracias por tanto: hace 26 años Marcelo Salas e Iván Zamorano jugaron juntos por primera vez en La Roja

Autor: La Cuarta

El 29 de marzo de 1995, la selección, entonces dirigida por Xabier Azkargorta, derrotó a México por 2 a 1 en un amistoso. Fue la primera vez que el "Matador" y "Bam-bam" compartieron delantera. Y, cómo no, ambos marcaron: un spoiler de lo que vendría.


Para marzo de 1995, Iván Zamorano era indiscutiblemente el mejor jugador del fútbol chileno. Con once años de trayectoria, desde su debut en Cobreandino en 1984, «Bam-bam», como lo apodaron por su potencia, se codeaba con los mejores del mundo: era el nueve del Real Madrid y en vías de convertirse en el «pichichi» de La Liga.

Mientras, en el certamen local asomaba el nombre de Marcelo Salas. Un habilidoso delantero, formado en las inferiores de la Universidad de Chile, y que llevaba apenas un año y migajas desde su debut, en la Copa Chile, ante Colchagua en abril de 1993. Ese breve lapso, sin embargo, le bastó para convertirse en el actor principal del campeonato con que los azules cortaron una sequía de 25 años. En 1994, Salas marcó más de 40 goles entre Torneo Nacional, Copa Chile y participaciones internacionales.

De alguna manera, estaban destinados a jugar juntos. Había otros nombres importantes en ofensiva, como Ivo Basay, Juan Carreño o incluso Sebastián Rozental, pero todo indicaba que tarde o temprano los escogidos serían Zamorano, acaso un número puesto, y Salas como acompañante. De hecho, el «Matador», como lo bautizaron en las huestes azules, argumentó su inclusión desde el inicio: en su debut por La Roja le marcó a Argentina en un recordado amistoso que culminó con empate a tres tantos.

La primera vez de la dupla Za-Sa

La historia de Iván Zamorano y Marcelo Salas en la selección comenzó un 29 de marzo, en 1995, cuando Chile se enfrentó a México en un amistoso disputado en Los Ángeles, Estados Unidos. Xabier Azkargorta, entonces adiestrador del combinado nacional, decidió alinearlos a ambos como titulares por primera vez.

Y el tiempo rápidamente le entregó la razón: a los 13 minutos, Iván Zamorano recibió por derecha, habilitó a Salas y el delantero de la «U» definió de zurda ante la salida de Jorge Campos para abrir la cuenta. México después empató el compromiso, pero sobre el final, a los 77 minutos, Marcelo Vega recibió una falta dentro del área del «Tri». Algunos segundos más tarde, «Bam-bam» cambió el penal por gol y selló la victoria chilena.

El resto de la historia es conocida: más tarde, conocidos como la dupla «Za-Sa», una de las más temidas a nivel mundial, los artilleros vivieron una época dorada, asumiendo el protagonismo de la clasificación que logró La Roja al Mundial de Francia 1998. El dato es elocuente: entre ambos marcaron 23 de los 32 goles de Chile en el proceso eliminatorio. En la cita planetaria, en tanto, Salas consiguió cuatro dianas. Zamorano no marcó, pero fue pieza clave en el funcionamiento del cuadro que dirigía, a esa altura, Nelson Acosta.

La última función destacada de los «Za-Sa» fue el 15 de agosto del 2000: 3 a 0 sobre Brasil, un tanto cada uno. Luego, el retiro de Zamorano en septiembre de 2001 y el de Salas, en noviembre de 2007.

La pareja más importante en la historia de la selección nos hizo festejar en un total de 71 ocasiones.

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