«Sobrinos» de Alexis sueñan con sus promesas

Un día después de que Alexis Sánchez visitara la aldea “Mis Amigos” de Peñaflor, los niños estaban en las nubes. Y más aún porque les dijo que reabriría su piscina y arreglaría la cancha de fútbol.

La mañana de ayer fue muy especial para los noventa niños del centro de acogida “Mis Amigos” de Peñaflor, ya que muchos de ellos no pudieron conciliar el sueño hasta tarde, aún emocionados por la sorpresiva visita de Alexis Sánchez, ídolo futbolístico para todos ellos y a quien “bombardearon” con inocentes pero puntudas preguntas al hueso.

Aunque más allá que la mayoría andaba feliz con sus zapatillas nuevas  o jugando con los peluches de los perros Atom y Humber, regalos que les llevó el goleador histórico de la Roja en la fiesta de Navidad que les armó, fue su promesa de “echar a andar la piscina” y cerrar la cancha de futbolito del recinto lo que los tiene a todos muy ilusionados.

“El mejor regalo de Navidad para todos fue su compromiso para arreglar el pozo que abastece de agua a la piscina, junto con arreglar las dependencias de la cancha. Eso habla muy bien de él como persona. Y todo lo hizo de forma privada”, declaró el director de la aldea “Mis Amigos”, Luis Ortúzar, quien confesó que solo se enteró de la visita de Alexis media hora antes del comienzo de la actividad.

Esperando la luz verde del actual delantero del Manchester United, el “tío” Mario Obregón, quien lleva 30 años trabajando en el hogar, ya está sacando las cuentas de cuántos días necesitaría para poner en marcha la pileta, que es la entretención más esperada por los niños durante el verano.

“Una vez que venga la máquina que perforará en la noria en un día, donde se puede aprovechar de pintar. Luego hay que esperar por lo menos dos días más para estar operativos. O sea si Alexis da luz verde, en tres días tendremos la piscina totalmente repleta”, comentó el encargado de mantenimiento.

En cuanto a la cancha de tierra, que además tiene una pista atlética a un costado, esta será prontamente sembrada con pasto -gracias a un aporte del Parque del Recuerdo – y gracias a la futura ayuda de Sánchez contará con una reja para que las pelotas no caigan en las casas de los vecinos.

Para Luis Vargas, otro de los “tíos” de la aldea, esta cancha está bendita y el hecho de arreglarla motivará a muchos niños a seguir el camino del deporte. “Aquí se formó Nicolás Maturana que incluso jugaba a pies descalzos. Luego se fue puliendo y lo llevamos a probarse a la ‘U’. Así que me da gusto que vaya a tener mejoras”, cerró .

 

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