«Angelito» motiva a Colo Colo a bajar la estrella «32»

Autor: Eduardo Rojas

Antes de morir víctima de un cáncer, Matías Díaz recibió la visita de sus ídolos a los que soñaba conocer.


El jueves pasado, Matías Díaz Bustamante, un niño oriundo de Curaco de Vélez, en la isla de Quinchao, albo de corazón y amante de los caballos, vivió un momento soñado: fue visitado por jugadores, dirigentes y viejos cracks de Colo Colo, quienes cumplieron su último deseo en la unidad oncológica del Hospital Luis Calvo Mackenna

Claro, porque el “Mati” falleció el domingo en el Hospital de Castro en Chiloé, sólo un par de horas después de que el “Cacique” lograra derrotar a Everton en Viña del Mar, por 3 a 2, con un agónico gol de Octavio Rivero.

Un festejo que ilusionaba a Matías, quien desde mayo, cuando fue trasplantado luego de que un tumor maligno inoperable atacara su hígado, pidió estar cerca de sus ídolos. Esos que lo hacían olvidar las molestias que sufría en el período postoperatorio o las complicaciones que tenía hasta para alimentarse.

Bessie Hunter, médico pediatra y gastroenteróloga infantil que lidera el Policlínico de Trasplante de Hígado del Calvo Mackenna, explicó que a pesar de la dureza de los tratamientos, su paciente siempre puso de su parte y cooperó con todas sus fuerzas.

Eso, a pesar de los 1.207 kilómetros que separan al hospital capitalino con el campo curacano donde disfrutó con su padre, César, su abuelita y su caballo regalón.

“Matías era un ejemplo de lucha. Venía de muy lejos y soportó todos sus tratamientos muy tranquilo y obediente. Por ejemplo, tuvo varias quimioterapias, pero él siempre tenía ánimo. Eso aunque estaba lejos de su familia y sus animales. Una vez que el hígado no respondía y con metástasis en sus pulmones, decidimos que él estaba en un estado paliativo y junto a la familia consideramos un traslado a Castro el viernes para que estuviese con sus seres queridos”, explicó la doctora, quien además contó que todo el proceso del niño fue cubierto por el GES o AUGE.

Minuto de silencio

Lamentablemente, el pequeño de 8 años no alcanzó a enterarse del triunfo del equipo de sus amores, aunque en el aire quedó la promesa que le hicieron Esteban Paredes, Matías Zaldivia y Jaime “Pajarito” Valdés, cuando estuvieron acompañándolo y le regalaron una camiseta del “7” autografiada: le dedicarían la estrella número 32 en el firmamento albo.

Así quedó inmortalizado en registro audiovisuales y también en el corazón de su mamá, Loreto Bustamante, quien movió el cielo y la tierra para que su pequeño viviera sus últimos instantes lo más feliz posible.

“Ya está dicho, el campeonato está dedicado para mi hijo”, escribió en su muro de Facebook.

Por parte del cuadro albo existió comunicación para entregar sus condolencias y “todo el apoyo que sea necesario” a la familia, que ayer veló a Matías en la localidad de Huyar Alto, a siete kilómetros del centro de Curaco de Vélez.

Además, está la idea de realizar un minuto de silencio en memoria del “pequeño garrero”, en el próximo duelo de Colo Colo frente a Curicó Unido, a esos de las 17:30 horas de este domingo en el Estadio Monumental.

Una jornada que incluso podría coronarse con un nuevo título para el “Eterno”, como se lo ofrecieron al hincha.

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Arturo Vidal lo bautizó como «guerrero»

No sólo los actuales cracks de Colo Colo, además de Carlos Caszely que se presentó como el “abuelito” de los ídolos, estuvieron remando al lado de Matías en sus últimos días de vida.

También lo hizo el seleccionado y bicampeón de América, Arturo Vidal, desde Alemania.

Apenas se enteró del estado de salud del curacano, el “Rey Arturo” grabó un video mandándole ánimo y mucha fuerza.

“Quiero enviarle muchos saludos, bendiciones y fuerza amigo. Sé que eres un verdadero guerrero. Cariños para ti y tu familia. Luego nos vemos”, señaló el “King” con el escudo del Bayern Munich en el pecho.

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