Arriagada

El chico Arriagada salvó el debut de Quinteros cuando todo se iba a negro

Autor: La Cuarta

Un penal dudoso y una fallida salida de Miguel Pinto le daban el triunfo a Coquimbo, pero el ariete de 18 años metió los rulos en los descuentos y alegró al nuevo técnico de Colo Colo.


No era fácil el debut para Gustavo Quinteros. Había dirigido su primera practica el martes y la lista de lesionados en Colo Colo era como su apodo: Eterna.

Sin embargo, en la cancha del Francisco Rumoroso se pudo ver un cambio en la actitud de los jugadores blancos y si bien el fútbol no era exquisito, al menos se sabía a qué jugaba el equipo y lo hacían con amor propio.

Pero nunca ha sido fácil salir de un mal momento. Por lo mismo, el Cacique se fue diluyendo con el correr de los minutos y Coquimbo le fue perdiendo el respeto.

Fue así como llegaron emparejados al minuto 38, cuando Marcos Bolados apareció libre por la derecha y su disparo fue bien contenido por Matías Cano. Era la más clara del partido y quizás un buen aliciente para el segundo lapso, pero apareció un enemigo poderoso e implacable del fútbol chileno: el VAR.

Cuando se jugaban los descuentos y parecía que la igualdad era lo justo, un centro pega en la espalda de Juan Manuel Insaurralde y luego en su brazo. Sí, adivinó. El juez Nicolás Gamboa pidió ayuda a la video-asistencia y cobró un penal más que discutible.

“Ni Aquino se atrevió a tanto”, alegaron los colocolinos en redes sociales, Insaurralde vociferaba con sus brazos al aire y hasta el propio Quinteros alzó la voz, pero nada impidió que Joe Abrigo abriera la cuenta.

¿Para qué te traje?

El segundo lapso fue un monologo de los santiaguinos y el técnico debutante hizo su movida: Ingresó Matías Fernández (que se volvió a lesionar) y si bien el ‘14’ ya no es el mismo, entregó una claridad en la ofensiva que hasta ese instante sólo era empuje y coraje.

Desde sus pies nació una habilitación perfecta para Bolados, quien le puso la pelota en la cabeza a Gabriel Costa e igualó el marcador.

Todo iba bien. Y ni siquiera la entrada de Mauricio Pinilla en los porteños parecía que asustaba a los capitalinos. Pero un centro a la olla, lejos del arco, casi en el vértice del área, si puso nervioso a Miguel Pinto y salió a cazar moscas, cuando “Pinigol” iba a cabecear sin mayor peligro. ¿Qué pasó? No llegó al balón, quedó botando y Nicolás Berardo definió como los dioses para poner el 2-1 (83’).

Pero cuando el partido se iba, un formado en el Popular -Luciano Arriagada- metió los rulos en un centro a los 95’ y salvó el debut de Quinteros. Un punto de oro y un recuerdo para toda la vida de quien había ingresado hace muy poquito.

Ahora Colo Colo se prepara para enfrentar a una encumbrada Unión Española (miércoles a las 18:30 horas) y aunque esta unidad no lo sacará del fondo de la tabla, le levanta la moral.

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