Colo Colo

Locura en el palco albo por «penal» que evitaba la vergüenza

La polémica jugada se registró al final del primer tiempo, pero el juez Christian Rojas la desestimó. Wanderers hundió a un Colo Colo que no pateó al arco.


Enzo Gutiérrez y Marco Medel ya habían establecido el 2-0 parcial en favor de Wanderers, cuando vino la única jugada elaborada que hilvanó el Cacique: Jorge Valdivia metió un pase en profundidad para Gabriel Suazo, quien ingresó al área y cuando se quedó sin ángulo metió un pase atrás que intentó capturar Gabriel Costa. ¿Por qué no pudo? Cayó ante la marca de Bernardo Cerezo y todos los patrones de Blanco y Negro reclamaron penal.

Sin embargo, el árbitro Christian Rojas estimó que no había falta del jugador caturro (tira con su mano izquierda la camiseta de Costa, a la altura de la cintura) y el partido sigue su curso. Pero la tribuna donde estaban ubicados los jerarcas blancos ardía por los cuatro costados: Aníbal Mosa, el máximo accionista, exigía que el juez acudiera al VAR. Edmundo Valladares, presidente del CSD, se quedaba sin garganta pidiendo la pena máxima; y Harold Mayne-Nicholls, vice de ByN, miraba con ojo atento las repeticiones del CDF.

Y si bien todos llegaron al convencimiento de que se debía cobrar la falta y la pidieron por varios minutos de manera airada, las cosas no cambiaron en Valparaíso.

Derrumbe

Nada garantiza que el resultado final sería otro si Rojas pitaba el lanzamiento desde los doce pasos, pero si hubiese cambiado una estadística vergonzosa para los albos: no tiraron ni una vez al arco. Y aquí no estamos hablando de la estadística que establece que el balón vaya en dirección a los tres palos, más bien se trata de que nunca (sí, nunca) el Popular le pegó en dirección al pórtico custodiado por Mauricio Vaina.

“Donde debíamos hacer hincapié en cómo atacar no lo hicimos y luego hubo incidencias que nos jugaron en contra, pero no hay que poner excusas. Wanderers ganó bien”, aseguró el ayudante técnico del suspendido Gustavo Quinteros: Leandro Stillitano.

Y su sinceridad se agradece, pues el colista del torneo volvió a jugar como las berenjenas y nunca supo cómo doblegar a un equipo ordenado en las marcas, rápido por las bandas e inteligente a la hora de recuperar el balón.

“Al ver a Colo Colo con cuatro centrales en el fondo, pusimos a Ubilla y a Rotondi en la salida; y a Enzo le dimos la tarea de quedarse con el volante de salida de ellos. Siento yo que ahí pudimos obligarlos a jugar largo y ganamos siempre las segundas pelotas”, señaló Miguel Ramírez, a radio ADN.

Y su fórmula resultó a la perfección, tanto así que en el tercer tanto de los locales repitieron la misma jugada de “laboratorio” en los dos tiros de esquina que tuvieron y no sólo marcaron el gol (Gutiérrez a los 53’), sino también lograron que la defensa del Eterno no tuviera capacidad de reacción.

Los fantasmas

Los de Arellano perdieron en el puerto principal la posibilidad única de superar a Coquimbo en la tabla y permanecen en el fondo con 25 unidades. Y si bien tienen dos duelos pendientes (uno de ellos con el propio cuadro pirata), el nerviosismo y la debilidad sicológica retornaron al plantel, que ayer no pudo profundizar ni con Valdivia jugando desde el minuto uno (ver recuadro inferior).

Además, no tendrán mucho tiempo para preparar su duelo ante Everton (domingo a las 18:30 horas) y menos corregir en sus entrenamientos, ya que la agenda está más apretada que el propio presupuesto de la entidad.

“Las sensaciones no son las mejores, no hicimos lo que planeamos y nos vamos tristes, mal. Hay que recuperar porque el domingo hay otra final”, concluyó Stillitano. Y hoy pueden recibir un nuevo mazazo, ya que se discutirá en el directorio si se aprueban los 300 millones de pesos ofrecidos por Mosa para no descender. Iniciativa que no contaba con los votos necesarios, pero que el empresario sureño prometió sacar de su bolsillo si era necesario.

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