En este castillo hay hamburguesas de verdad

Pan crujiente, carne sabrosa, acompañamientos de lujo y papas buenas y sanitas.


Cuando un quiere comer una hamburguesa, quiere UNA hamburguesa. No esos panes redondos con algo de carne y otras menudencias que quedan en una muela. ¡Y qué decir de las papas fritas!

Así con esta idea en la cabeza y en el estómago, y en busca siempre de lugares para mantener la línea curva, llegué a Castillo Hamburger. En este ondero lugar, ubicado en la esquina de Eduardo 

Castillo Velasco con Los Tres Antonios, en Ñuñoa, hacen hamburguesas, hamburguesas. Y lo mejor 

de todo, la promesa que se hace en la carta de platos y en las fotos, se cumple mágicamente en el paladar.

El pan es crujiente y con el armado perfecto para aguantar todos los ingredientes. La carne, sabrosa, en su punto justo y los acompañamientos que le dan la personalidad a cada sanguchote, frescos y en su justa medida.

Toda la carta esta del guan, pero hay tres recomendaciones que son mis favoritas: italiana ($4800), que trae mozzarella, tomate y pesto, que le da un toque diferente; la brasilera ($5.500), que le lleva queso cheddar, tomate, tocino, papas al hilo, barbecue y lechuga y, finalmente, un emblema, la Castillo Hamburger ($6.500), con doble hamburguesa, tocino, queso cheddar, papas al hilo, champiñones, cebolla morada y barbecue.

Ah, y otro ingrediente a destacar: las papas fritas son crujientes y no abusan ni del aceite ni de la sal. Hay que decir que la porción es la justa para acompañar al plato principal. Y si de bebestibles se trata, bebidas, buenos jugos y una lista de chelas de primera.

El veredicto es que el Castillo Hamburger es una buena picada,  ideal para ir con la familia, amigotes y para celebrar. Y como en todo grupo hay de esos que buscan ensaladas, acá también las hay. Son abundantes, con lechugas y verduras frescas. Están la César Pollo, Mar y Tierra, Salmón Especial y la Caprise.

Para chuparse los mostachos el Castillo Hamburguer.

Seguir leyendo