Ja Ja Calderón cuelga los chistes

Lanza un libro e incluso quiere ser alcalde.


Al principio creíamos que era un talla, pero tras una larga cháchara con el humorista, nos soltó la verdura: se aburrió del rubro por penca.

“El humor hoy transita por terrenos áridos, con mucha piedra, por lo tanto se convierte en un producto poco fértil”, lanza de entradita Juan Luis Calderón, más conocido como el gran “Ja Ja Calderón”.

Sabido es que el comediante no sólo ha hecho de las suyas en el rubro contando chistes, sino que además fue uno de los pioneros en el tema de las imitaciones.

“Una cosa es hacer reír y una muy distinta es hacer un aporte al humor. Eso es lo que muchas veces me llevó a cuestionarme si tenía sentido seguir luchando contra molinos de viento, al igual que Don Quijote. Es por eso que después de 23 años y medio en el humor quería retirarme a los 25, pero como se iba a acabar el mundo el 2012 no lo lograré. Digo adiós a la actividad”.

– O sea Chile se queda sin Ja Ja.

– Creo tener razones suficientes para retirarme. A veces uno tiene que correr riesgos.

– ¿Nunca fue tema para ti el Festival de Viña?

– Mira, para el Festival pasado siempre dije que mi propuesta era distinta y aquellos que habían sido seleccionados eran más de lo mismo. A la luz de los resultados, ¡no me equivoqué!”.

– ¿Y ahora qué se viene?

– Soy de la comuna de Sagrada Familia (Región del Maule), y fíjate que el próximo año quiero lanzar mi candidatura a alcalde. Otra razón más para abandonar la actividad.

DEJA SU LEGADO

Pero Ja Ja no se va del chistosismo así como así, miren que esta semana sale el libro de su autoría Para Retwittearse de la Risa, que pretende ser la biblia para las nuevas generaciones del humor.

“Si la Kenita podía hacer el intento de cantar, entonces estamos en un país donde los intentos de aventurarse la llevan. Porque yo no podía hacer el intento, al igual que Carlita Ochoa, de escribir un libro”, remata.

Fiel a su estilo, Calderón espera que “si este libro llega a las manos de un colega, la idea es que sea para disfrutar y no para lucrar, sobre todo en un país donde abundan los ejecutantes y pocas las cabezas pensantes, como el caso de Coliseo Romano (Mega), donde todavía no se observa la mano de algún productor humorístico”.

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