El “Catador” se lo come todo de verdad: “he subido 15 kilos”

Autor: Luis Escares

David Liempi, camarógrafo de “Lugares que hablan”, cumple cinco años probando manjares junto a Pancho Saavedra. En este tiempo ha visto crecer su talla, “por el cariño de la gente”. Pronto hará un spot.


“Empecé en este formato cuando aún se llamaba ‘La Gran Capital’ con Gustavo Sánchez”, recuerda David Liempi, o más conocido como “El Catador” de “Lugares que hablan”, programa que el próximo 24 de agosto apagará las cinco velitas en la pantalla de Canal 13.

Experiencia única que convirtió al camarógrafo de Pancho Saavedra en un personaje aparte. “El Catador” es dueño de las papilas gustativas encargadas de aprobar las diferentes preparaciones, que le ofrece la gente en la grabación de los diferentes capítulos del recorrido por Chile.

Con 1, 2 ó 3 dedos para arriba, le pone nota a cada bocado que Pancho le hace degustar. Un proceso envidiable, que lo ha llevado a comer innumerables manjares de norte a sur y a aumentar harto de talla.

“Entre 8 a 15 kilos más o menos he subido en promedio por temporada, y no me molesta porque no soy tan preocupado de la dieta, hay que aprovechar de comer bien jajajá”, cuenta el goloso.

“Es el cariño de la gente. Cuando volvemos a Santiago uno trata de comer un poco menos, pero afuera es diferente, todo es fresco, hecho a mano, uno no se puede negar”, señala el barbón que, gracias a que su fama va en aumento, debutará pronto en un comercial.

– ¿Pruebas sólo lo que se ve en pantalla o hay más?

Muchas veces tenemos que hacer tres secuencias en el día y algunos nos dan de desayuno cazuela, jajajá. No podemos negarnos al cariño de la gente y así en cada grabación debemos andar diciéndole a la gente que no se moleste, pero igual te meten una tortilla en el bolsillo.

– ¿Cuál es el viaje mejor comido?

Juan Fernández fue uno de los más impactantes, decían que era yeta la isla, de verdad era súper fuerte en ese sentido. Aparte, lo mejor que he probado está ahí, la carbonata de langosta es un manjar, el mejor plato. El que quiera ir debe hacerlo sí o sí.

– ¿Cómo se formó el personaje de “El Catador”?

Fue un crecimiento que no me lo esperaba, al principio era apoyar al Pancho con las secuencias, dentro de eso era el camarógrafo que tiraba la mano para comer una cosita, se fue dando de poco.

– Ahora piden que cate en todas partes.

Sí, jajajá. La gente me saluda, me pide fotos, yo siempre comparto con ellos, respondo sus preguntas, no tengo ningún problema en recibir el cariño, porque se ha dado todo en buena onda.

– Te imaginabas lo que iba a provocar “Lugares que hablan”.

Es enriquecedor desde que lo que era a lo que estamos ahora. Antes hice “La tierra en que vivimos”, entonces tenía un gusto especial, pero lo que me fascinó fue la parte social. Me abrió mucho la mente.

– Estuviste en el formato antes que Pancho.

Vi pasar a muchos conductores, hasta que nos quedamos con Pancho, fue el que mejor funcionó, no hay que explicarle casi nada, era el engranaje que faltaba.

– Entre tanto paisaje, cositas ricas, igual han pasado sustos, inclemencias.

Uno tiene la confianza en el equipo, en la gente que vive en la zona, tenemos mucha ayuda de Carabineros, la Armada, procuramos la tranquilidad de hacer todo.

En Lonquimay nos pilló el viento blanco, grabamos lo que más pudimos, sólo después uno puede ver las consecuencias de eso. Nosotros siempre decimos que vamos a grabar hasta lo que no se pueda, para que la gente sepa que el clima es el que manda.

Pancho: “Su presencia es vital para el programa”

Pancho Saavedra contó que “el ‘Catador’ llegó primero que yo, vio a distintos animadores hasta que me quedé. Debo confesar que no tuvimos tan buena onda al principio, él era como el rockero pesado, siento que tenía prejuicios conmigo por venir de la farándula, pero nos conocimos en la cancha”.

Ante el nacimiento del personaje, el curicano recordó que “el tema del ‘Catador’ nació en Pichilemu. Estamos con el sommelier de aguas Marcelo Pino y había que probar un caldillo de vieja, a mí me dio un poquito de nervio el tema y el director de la época, hizo que David probará el plato y lo llamó el catador”.

Y agrega: “Es vital, la gente lo reconoce, lo pide cuando no va, incluso me pidieron su número para grabar un comercial con una de las marcas que trabajo”.

Ante la alza de peso que experimentó su compañero de aventuras, Saavedra cuenta que “hubiese subido mucho más, pero las últimas dos temporadas han sido extremas para nosotros. Subir cerros, andar a caballo, tenemos que tener cierta condición física. Yo me acuerdo del catador flaquito en los primeros capítulos, jajajá”.

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