El Discípulo del Chef

«Que las flores, que la hue…»: los coquetos de Iván Cabrera y Gala que enfurecieron a China Bazán

Autor: LaCuarta.com

La cocinera y líder del equipo azul perdió la paciencia y les paró los carros en El Discípulo del Chef.


Una tensa situación se produjo en el capítulo de este miércoles de El Discípulo del Chef. Esto, debido a los intensos coqueteos de Iván Cabrera y Gala Caldirola.

Tal como viene ocurriendo desde los primeros capítulos, el “Potro” continuó con sus movidas para ganarse el corazón de la española. De hecho, ahora se tiró a la piscina y se la jugó un romántico gesto: llegó con flores al programa de Chilevisión.

“Te tenía flores, ya que no te quedó clara mi invitación, así que espero saber si te gustaría salir conmigo”, le dijo sin titubeos el ex Yingo en medio de la expectación del resto de sus compañeros, quienes comenzaron a cantarle Electricidad de Lucero.

“Me trajo unas flores, creo que esta vez fue más concreto en su cita conmigo. Sí voy a tener una cita con él”, reconoció la influencer.

“Tengo una devoción desde chiquitita con las flores, porque mi papá me traía una cada día. Él escuchó lo que a mí me gusta y fue inteligente, entendió lo que me hace feliz. Es muy bonito, no todo el mundo lo haría”, complementó la ex chica reality.

Sin embargo, y a pesar de que el momento tenía a todos contentos en el estudio, hubo una que tenía la cara de tres metros. Así nomás, a Carolina Bazán no le gustó nadita que sus pupilos estuvieran dando jugo y no pusiera atención a las preparaciones que debían realizar.

El enojo de lael China en El Discípulo del Chef

Por lo mismo, explotó cuando a la ex pareja de Mauricio Isla se le quemó el caramelo. “No me gusta que se pongan a tomar espumante, ni bailar, ni regalarse flores cuando estamos al medio de la competencia”, afirmó la China, quien rara vez pierde la paciencia.

«Están demasiados sobrados de tiempo. Demasiado relajados. Y si se va alguien hoy día se va a ir Miguelo. Tú no te vas a ir, tú tampoco (le dijo a los tortolitos). Entonces que las flores, que la hue…», les paró los carros.

«No me gusta que se pongan ni a tomar espumante, ni a bailar, ni a regalarse flores cuando estamos a la mitad de una competencia», aclaró la chef posteriormente en las entrevistas que se realizan fuera de la cocina.

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