El desesperado llamado del Huevo Fuenzalida: «En una UCI se está realmente conectado con la muerte»

Autor: La Cuarta

Al inicio del programa, el animador de Me Late arrancó el capítulo del viernes con una fuerte reflexión ante la situación crítica del país por la pandemia. Ve acá el video completo.


Decidieron dar una señal potente. A diferencia de otros capítulos, en Me Late prime (de TV+) empezaron con el panel vacío. Solo estaba el conductor Daniel «Exhuevo» Fuenzalida. Era viernes 9 de abril, el día que los contagios diarios de Covid-19 superaron los 9 mil casos.

—Estoy solo, absolutamente solo en el estudio —arrancó el animador televisivo—. Quise partir de una manera distinta… Porque quiero decir algunas palabras para que tomemos conciencia todos.

Aunque aseguró que Me Late es un programa de farándula, con risas y alegrías, consideró necesario enviar un mensaje, un testimonio para dimensionar la gravedad de lo que está sucediendo.

En septiembre 2o2o, la mamá de Fuenzalida fue diagnosticada de Covid-19. Debió estar internada por meses, fue intubada y estuvo muy grave. Quedó oxígeno dependiente y bajo los cuidados de su familia. Y cuando parecía que había logrado sobrellevar el virus, las secuelas de la enfermedad terminaron por quitarle la vida.

El animador de TV vivió en primera persona el dolor que puede causar este virus.

Sabe que no es juego, que no es una exageración.

«No podemos estar ajenos»

«Si uno empieza a hacer alguna comparación con el año pasado, uno ve que estamos súper mal como sociedad, súper mal actuando», arrancó Fuenzalida con su reflexión. «Porque no hemos respetado mucho las cuarentenas, hemos hecho distintas situaciones para quizás quebrantar de alguna manera alguna regla. Y se reflejado hoy día en los contagios».

Hasta ese día, la curva de contagios no había parado de subir. «Tengo que hacer el llamado a que nos cuidemos, a que tengamos el autocuidado», recalcó. «Yo sé que durante un año hemos escuchado el uso de la mascarilla, el lavarse las manos, el distanciamiento social. Entonces es tan repetitivo que pasa a ser común y corriente y no nos llama la atención».

Y luego agregó:

—… Es tan repetitivo que mueren ciento y tantas personas, que pasar a ser común y corriente, porque llevamos un año en esto —dijo—. Pero no podemos estar ajenos a una situación tan, tan complicada.

Así que decidió hacer un llamado: «Escuchamos miles de cosas el año pasado, que la cepa de no sé dónde, que el virus actúa de otra forma… Como sea que actúe el virus, ¡nosotros, nosotros tenemos que cuidarnos!».

Mi mamá era una mujer resuelta, sana

—Quizás ustedes me están viendo en sus casas y dicen «yo no creía lo del coronavirus hasta que me afectó como familia». Y es así. Y es ahí cuando realmente nos da miedo —continúo—. En una UCI se vive realmente el estar conectado con la muerte… Siempre tomamos conciencia cuando nos pasa.

«Tuve la gran suerte de que mi mamá estuvo en la UCI cuando el peak de la pandemia había bajado, por lo tanto la pudieron mantener muchos más días en la UCI», relató. «Cuando uno ve que esto se va poniendo crítico quizás vamos a llegar a lo que veíamos el año pasado en otros países, en Ecuador, obviamente en Brasil, en Estados Unidos. Que el área de la salud tiene que decidir a quién pasarle una cama UCI, a quién pasarle un respirador. Y es la crisis que estamos viviendo hoy día».

Si bien destacó la vocación del personal de salud, también enfatizó en que ya están agotados porque llevamos más de un año de pandemia: «Pude conocer doctores, enfermeras, técnicos y me dicen ‘Huevo, estoy cansado, no puedo atender de la misma forma que el año pasado’. Por lo tanto, ahí es donde está la crisis. Por eso es tan importante el autocuidado y por eso es tan importante este mensaje».

Y si bien mencionó que no quería hablar de lo que le sucedió a su madre para no emocionarse, le fue inevitable:

—A mi mamá se la llevó el coronavirus, se la llevó el Covid-19. Mi mamá era una mujer resuelta, sana y producto del contagio, producto de las secuelas después ya en mi casa, tuvo un afección respiratoria y nos dejó. Por eso que es mi responsabilidad traspasarle a ustedes —Y se quedó en silencio por un momento, con la voz resquebrajada y los ojos húmedos—… que no les pase. Cuídense mucho.

Ve acá la reflexión completa:

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