Daniel Fuenzalida F.

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Espectáculos

Maroon Five se ganó el Premio Limón

Adam Levine
FOTO: FRANCISCO LONGA/AGENCIAUNO

Uno de sus panelistas dijo sentirse estafado y con ganas de ir al Sernac por lo mostrado mientras Raquel Argandoña remarcaba que pagó sus dos tickets de palco para ver el fiasco. ¿Por qué tanta mala onda contra la banda estadounidense? Desde las Redes Sociales comenzó el implacable fuego contra el grupo y continuó con una carnicería mañanera en todos los franjeados.


Maroon Five abandonó la Quinta y llovieron las críticas. En los matinales no escatimaron críticas. Se les acusó de venir por obligación; se dijo que para ellos fue un mero trámite y se exhibieron decenas de veces las declaraciones del vocalista de la banda, Adam Levine: «Eso era un show de televisión» y «¡mierda!».

En el matinal “Bienvenidos”, pese a pertenecer al canal organizador del Festival, uno de sus panelistas dijo sentirse estafado y con ganas de ir al Sernac por lo mostrado mientras Raquel Argandoña remarcaba que pagó sus dos tickets de palco para ver el fiasco. ¿Por qué tanta mala onda contra la banda estadounidense? Desde las Redes Sociales comenzó el implacable fuego contra el grupo y continuó con una carnicería mañanera en todos los franjeados. Sin piedad se les acusó de divos, de no tener ganas y de ser mercaderes de la música que trabajan por dinero y no por pasión.

En forma previa al show Polo Ramírez, en Teletrece, informaba que por petición de la banda no habría cortes ni entregas de gaviotas. Era la principal petición de ellos ante un show que
prometía ser un golazo de la producción, debido al impacto que provoca actualmente el grupo.

Ya en el escenario, comenzaron los movimientos de palmas y cuerpos en el palco. Ante una cámara cercana era necesario demostrar lo cool de Maroon Five. Pero, poco a poco la alegría pasó a tristeza y desazón. Trascendió que la banda no sabía que era un show televisado y eso habría molestado a sus integrantes. Algo que no parece cuerdo ni lógico al considerar que en las cláusulas de los contratos se explicita la transmisión.

De la euforia y excitación se pasó al odio masivo a Maroon Five. Resulta atractivo analizar el discurso de quienes se manifestaban grandes admiradores de la banda a hoy, donde
parece estar de moda crucificarlos por su perfomance festivalera. “Maldita ciudad, imbéciles” fue la frase que más dolió de Adam Levine. Si existiera el Premio Limón, aquel reconocimiento que
entregaba la prensa de antaño a los más ácidos y pesados, seguramente tendría ya un dueño. Aquel personaje que ofendió nuestra sitiada Ciudad Jardín.

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