Millaray Viera calienta la garganta antes del “Yo soy”

FOTOS: ESTEBAN GALINDO FAGETT/LA CUARTA

Autor: LaCuarta.com

La conductora del espacio de imitadores de CHV nos abrió su camarín para mostrar el espacio íntimo donde pasa gran parte del día. b Cantos, música a todo volumen y un colgador lleno de prendas le dan el toque personal a su segunda casa.


Una nueva semana y otro camarín de famosos en el que La Cuarta se adentra. En esta ocasión el turno le tocó a la animadora de “Yo Soy” y “Sabingo” de Chilevisión, Millaray Viera.

A la hija de Gervasio la pillamos descansando en un momento entre las grabaciones del programa, que busca a los más fieles dobles de famosos artistas, mientras le daban los últimos retoques antes de salir al set.

– Milla, ¿cómo estás? Bien, súper contenta y ya lista.

– Sabemos que tienes poco tiempo entre grabación y grabación, ¿qué es lo indispensable que debe tener tu camarín? Bueno, primero debo decir que ésta es realmente casi como mi segunda casa, porque paso mucho tiempo aquí. Así es que acá, por ejemplo, no me pueden faltar muchos aros, collares y otras locuras en vestuario con las que me ha ayudado Dolores Gazitúa.

– ¿Locuras? Jajajá, sí, es que ella me ha ayudado a salir un poco de como era antes, con un look más tradicional, muy apegada a lo que es el negro y el blanco. Atreverme más, ¡eso es!

– ¿Y los vestidos? Eso también es muy importante. Por ahora, en esta fase del programa debo ocupar al menos uno por día, así es que siempre tengo muchos vestidos y zapatos para poder combinar.

– ¿Duermes aquí también? Mi sillón es como un sillón cama. Por lo general tengo una frazada aquí para poder dormir un poco, pero no la iba a tener para las fotos, ¡qué poco elegante!

– ¿Y alguna cábala antes de salir a escena? No tengo ninguna, de hecho, pero sí una rutina. Con el equipo tenemos nuestro “track list Yo Soy”, y es que yo necesito poner música fuerte antes de entrar en escena para llegar con energía al programa. Ahí aprovechamos de hacer karaoke a todo volumen con baladas en español, como las de Camilo Sesto o Paloma San Basilio.

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