Al ritmo de Bob Marley, el Pollo y Claudia cierran sus vacaciones

Autor: Pedro Mendoza

La pareja tuvo su esperado reencuentro en Jamaica, luego de viajar por separado por dos semanas. La animadora de Milf junto a su hija a México; y el hombre del trasnoche en TV+ con su regalón a Asia.


Lo habían contado hace unas semanas. Juan Carlos “Pollo” Valdivia y su esposa Claudia Conserva, en esta ocasión tendrían vacaciones por separado. Por un lado, la animadora de Milf con su hija Matilda disfrutarían guata al sol de las playas mexicanas, mientras que su marido probaría un viaje místico con su hijo Renato al Asia.

Y el corolario de una experiencia enriquecedora para el Clan Valdivia-Conserva no podía ser otro que la idílica Jamaica, donde la casa de Bob Marley marcó a fuego el reencuentro del Pollo y Claudia.

“Tras viajar con 14 horas de diferencia horaria junto a Renato desde Los Ángeles-Miami a Jamaica, nos encontramos con Claudia y Matilda en esta isla maravillosa, donde ya instalados en Montego Bay nos tomamos unos días para conocer Kingston, la capital, donde visitamos el museo de Bob Marley. Y la Devon House. Fue todo intenso y estimulante. Buenas vacaciones que acabaron con los cuatro juntos y compartiendo las experiencias de viaje”, dice a La Cuarta el mentor de varios éxitos nocturnos en la tevé chilena.

De la experiencia asiática, Valdivia cuenta que su periplo con Renato sirvió para “conocer países tan diferentes y con tanta historia que inevitablemente se generan conversaciones de política y desafíos de adaptación a realidades muy distintas a la nuestra. Y eso con un hijo de 17 años siempre provoca crecimiento a través del conocimiento”.

Por su parte, Claudia vivió de todo en Mexico. Desde un encuentro inesperado con Pampita Ardohain, pasando por una fractura al húmero. Pero nada fue impedimiento para disfrutar junto a Matilda y encantarse con el Pollo en el hogar del músico que dejó el nombre del reggae en lo más alto de la industria musical.

“Si haces feliz a una persona, por qué habría de dejarte”, fue la reflexión final de Claudia para decirle al mundo que el amor por su familia bien funciona en el mundo de la libertad e independencia.

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