Raphael

Yo soy… ¡Raphael!: “Mi abuelo, que ya no está, me pidió que él fuera mi referente”

Autor: Paula Valdés

Cristóbal Osorio se convirtió en el güíner del programa de imitadores de CHV, que arrasó en rating. En la gran definición venció a Ana Gabriel, se sacó la espina por el segundo puesto que había obtenido en otro espacio de “clones” y se repuso a la pérdida de “mi partner, mi amigo, mi compañero. Siempre cantábamos juntos”.


Hay artistas que nacen y otros se hacen. Algunos abandonan en el camino y también existen aquellos que sueñan con una voz estilo Paul McCartney, pero acaban como Bud Bunny. Con respeto, sosí. Sin embargo, lo que está claro es que cuando hay talento, la vida se encarga de poner las cosas en su lugar, como a Nico Blandi en la banca del Cacique.

Y anoche, en las pantallas de CHV, se comprobó esta teoría, pues el programa “Yo Soy” llegó a su final con seis competidores de primer nivel. Claro, hubo fanáticos que palpitaban aquella “luuuna, tú que lo ves”, o bien, “tu tanta falta de querer” y la “Gasolina”, con la respectiva caída de carné por el reggaeton vieja escuela, pero sólo hubo un güíner.

Tal cual, pues pasada la medianoche, los animadores del programa, Millaray Viera y Jean Philippe Cretton, entregaron el veredicto del público: Cristóbal Osorio, el igualito a Raphael, se convirtió en el más seco de la segunda temporada, imponiéndose a Ana Gabriel, Miguel Bosé, Cat Stevens, Daddy Yankee y Mon Laferte. Sí, para todos los gustos.

Emoción

El desafío se llamó “frente al espejo”, y en él los clones se “enfrentaban” a los originales en una pantalla gigante, intercalando sus voces. Previamente, el espacio mostró su largo camino al éxito, icluyendo la etapa de casting. Y desde el principio se supo que Raphael era el “mostro grande que pisaba más fuerte”.

“Fui el primero en salir, y abrir los fuegos no es fácil, está la cuota de nerviosismo, ansiedad, de querer hacerlo bien para que la gente lo disfrute. Imitar a Raphael de los años 60 es un tremendo desafío, es una voz llena, con mucho falsete, una suavidad y una técnica que tiene que ser la justa, porque si no, no se logra el color. Cada época es una voz y técnica distinta. Practicaba todos los días, a cada rato, los movimientos, la interpretación y uno que otro bailecito”, soltó el ganador de la noche.

– ¿Qué pensaste en ese momento? Perdí a mi abuelo hace poco y me afectó mucho dentro de la competencia, porque era mi partner, mi amigo, mi compañero, siempre cantábamos, estaba ahí apoyando, dando consejos, no se perdía ni un capítulo. Y saber que hay una persona tan importante en la vida de uno y que no está, es muy difícil.

– Dedicado a él, entonces… Le gustaba mucho esta época de artistas, la música, los grandes ídolos de esos tiempos. Una vez en una feria le regalé un CD de Raphael, por cosas de la vida, y un día conversando me dijo que si alguna vez quería ser artista y tener un referente, que fuera élo, porque es un artista que se entrega por completo, que actúa. Y yo le hice caso.

– ¿En 2005 te flechaste? Cuando lo vi en Viña. Partí imitándolo con 22 años, sabiendo sólo un tema. Fui a probar suerte, al casting, hice lo mejor que pude y clasifiqué, pero tenía fuertes competidores, compañeros que llevaban años interpretando a un personaje y había cierta desventaja, estaba recién partiendo. Ahora, el 2020, me puedo sentir desarrollado, realizado, me he esforzado mucho y creo que se ha visto en la pantalla.

Éxito

La final de “Yo Soy” promedió 20,8 puntos, con peak de 25, y la plataforma de CHV alcanzó más de 260 mil votos. A eso hay que sumar los miles de comentarios a través de Twitter, donde la pípol valoró el resultado.

Y anote: Raphael se impuso con un 35,63 por ciento de los votos, mientras que segunda quedó Ana Gabriel (20,50). Sí, por fin se sacó la espinita tras el segundo lugar que conseguió en “Mi nombre es”.

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