En qué fijarse al elegir el vehículo comercial más adecuado para su almacén

Al precio, la capacidad de carga y el rendimiento se suman otros factores, como los accesos, el motor, la tracción y la capacidad de aumentar el volumen de carga.


Hay tanta variedad y modelos de vehículos comerciales en el mercado nacional, que prácticamente existe uno para cada especialidad, desde el traslado de materiales hasta aquellos refrigerados para alimentos e incluso de personas

Por ello, antes de elegir qué modelo incorporar al negocio, ya sea para delivery o para abastecer el almacén, el comerciante debe tomarse el tiempo para pensar cuáles son sus reales necesidades y qué vehículo las satisface de mejor manera.

Por ejemplo, si se van a trasladar artículos muy pesados, al comprarlo hay que fijarse en la tara, es decir, en cuánto peso se puede trasladar en cada viaje, porque es distinto llevar sacos de cemento que hacerlo con, por ejemplo, tragos desde o hacia una botillería.

Otro aspecto en el que hay que fijarse es el consumo de combustible, porque muchas veces el comprador tiende a fijarse más en lo estético del vehículo que en su rendimiento. Y también debe ser un factor a considerar el costo de los repuestos.

Ojo con…

Entre los aspectos que hay que fijarse al adquirir un vehículo comercial, sea nuevo o usado están:

La carga útil, que tiene que ver con el volumen que puede trasladar el vehículo, pero que muchas veces puede responder a una posible exageración de las necesidades, que puede llevar a elegir un modelo más grande del que realmente se necesita.

Los accesos, que se vinculan a la facilidad de carga y descarga de modelo. Los hay desde los que solo tienen una puerta trasera hasta aquellos que cuentan con hasta tres puertas distintas en la zona de carga, que suelen ser refrigerados.

El motor es el corazón del móvil y la idea es compatibilizar un motor de calidad con un buen rendimiento en ciudad, lo que se termina ahorrando en mantenimientos y posibles reparaciones.

La tracción tiene que ver con la capacidad de carga y las condiciones de conducción. En ese sentido, la tracción delantera funciona mejor en los vehículos con poca carga, mientras que en aquellos que trasladan grandes pesos es mejor utilizar uno con tracción trasera.

Posibilidad de ampliar el volumen, que se da con modelos que permiten batir el asiento trasero para aumentar la capacidad de carga del vehículo.

Vehículos usados

Por otra parte, si una persona desea comprar un vehículo usado del segmento del transporte liviano, apto para una pyme, almacén o botillería, “es muy importante hacer una inspección visual, en la que debe fijarse en aspectos como el nivel del líquido refrigerante, el nivel de aceite, el estado de los neumáticos y su presión”, detalla O’Ryan.

“Además, hay que revisar la carrocería para ver si ha tenido algún choque. Aunque los choques pequeños en estos autos que están todo el día en la calle son normales, en lo que debe fijarse el comprador es en las columnas de suspensión. En palabras simples, es donde va montado el amortiguador. Si en esas columnas se percibe alguna soldadura o falta de pintura, ahí da para pensar que puede que haya temido un impacto muy fuerte”, añade.

Y recalca que también es muy importante “revisar si al vehículo se le han realizado las mantenciones en el concesionario o incluso por fuera, pero que el dueño tenga las boletas de los repuestos que se le han puesto, que tenga claro cada cuanto se le hizo un cambio de aceite. Eso porque con los vehículos que están todo el día en la calle debemos ser súper cuidadosos en las mantenciones para aumentar la vida útil del motor”.

“Además, es vital revisar la documentación del vehículo, que no tenga prenda y que el propietario sea la persona a la que le estamos comprando”, concluye.

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