En todo esto debe fijarse el almacenero que necesita una moto para el delivery

El precio no es la única variable a tomar en cuenta, porque temas como el rendimiento, el acceso a repuestos y la seguridad son muy importantes.


Tres son los aspectos esenciales en que debe fijarse un almacenero o emprendedor que desee incorporar una moto para el servicio de delivery de su negocio: la parte económica, su gusto o preferencia por algún modelo, y la seguridad.

El factor económico

Aquí entran en juego diversas variables a considerar, una de los cuales es el precio. “Sin embargo, no es lo único relevante a la hora de adquirir una moto, considerando que va a ser una inversión de mediano a largo plazo y lo que se busca es la eficiencia”, precisa el experto José Ignacio Zenteno.

Es que según el Brand Manager en Honda 2W, otra variable a considerar es el rendimiento de la motocicleta. “Una persona que piensa utilizarla para delivery debe estimar un recorrido de entre 200 y 300 kilómetros diarios, por lo que el consumo de gasolina resulta vital, y una que rinda 40 o 50 kilómetros por litro es una muy buena alternativa desde el punto de vista económico”.

Desde esa misma perspectiva es muy importante considerar el costo de la mantención del vehículo de reparto, algo fundamental para conservar la garantía de cierta cantidad de años o un número determinado de kilómetros. “Por eso la idea antes de comprar es saber si la marca elegida ofrece mantención gratuita para evitar problemas y gastos innecesarios”, acota Zenteno, quien añade que “además se debe evaluar la calidad del servicio técnico y la disponibilidad de repuestos, porque cada día que la moto está parada es una pérdida de dinero para el dueño”.

Otra variable a considerar se refiere a las opciones de crédito a las que se puede acceder para financiar la compra de la moto.

Por último está lo que él llama “confianza en la marca”, y que se refiere a que como se trata de una inversión “muchas veces lo barato sale caro”.

Comodidad del usuario

Sobre este tema, Zenteno destaca no solamente el hecho de que quien maneje el vehículo deberá andar muchas horas y en diversas condiciones, sino también que será el rostro del negocio en la vía pública.

Pero más allá de eso, existe una elección funcional según el tipo de terreno en que se moverá. “Por ejemplo, hay motos, como las llamadas ‘naked’, que son específicas para andar en la calle y que tienen mucho mejor desempeño en el pavimento”, detalla el experto.

“Otra opción son las deportivas, que privilegian la velocidad y que tienen una posición de manejo más inclinada y, por lo tanto, menos cómodas a la hora de transportar mercaderías, por ejemplo”, puntualiza.

Y también existe una versión intermedia. “Se trata de las multipropósitos, que tienen una posición de manejo más erguida y que pueden ser utilizadas para distintos tipos de terreno, por lo que resultan ideales tanto en pavimento como en terrenos irregulares”, asegura.

Además, es importante conocer el peso de la moto y la altura del asiento para que sea cómoda al manejar, pero también al detenerse en una luz roja.

Respecto de la cilindrada, el perito precisa que “más que la cantidad de centímetros cúbicos del motor, lo realmente importante es la potencia y el torque que entrega cada moto. Es decir, la capacidad del vehículo de desarrollar la velocidad final y el giro de la moto, respectivamente”. Sin embargo, como se trata específicamente para el comercio, el ideal es una moto de baja cilindrada, porque tienen mayor rendimiento, pero también porque tiene menor potencia y torque que modelos más grandes, sobre todo si el conductor no tiene mucha experiencia en el tema”, cerró.

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