Jorge Zabaleta se confiesa: “Ya maté al papá buena onda”

El actor confesó que se reunió con fiscales para poder armar su atormentado personaje.


El galán de turno, el papá bonachón o el tipo simpático son algunos de los personajes con lo que uno inmediatamente asocia a Jorge Zabaleta (48). Incluso, no falta el que altiro piensa ¡Hagamos un asadito!, por su rol en una cadena comercial.

Pero esta semana, el actor mostró una faceta distinta como el fiscal Aníbal Ramos en “Juegos de Poder”, la nueva teleserie de Mega. Su personaje, alcohólico, atormentado y obsesionado en conseguir justicia, le permitió exhibir otra cara.

Una que, según reveló a Sábado, preparó por muchos meses con especialistas. “Siempre me gusta crear los personajes desde dentro, vivírmelos un poco, me tocó hablar con varios fiscales, me contaron muchas historias”, confesó.

– ¿Alguno en especial?

– Hablo de fiscales de los primeros que hubo, de cuando partió la reforma, los más viejos. Ellos tienen una experiencia potente en el tema. No voy a revelar la información de cuáles fueron, pero básicamente me basé en uno que tenía mucho cuento. Él fue súper generoso, porque son súper reticentes a contar las historias, no es llegar y hablar con un fiscal y que te cuente sus cosas.

– Aaah pero, ¿Hubo uno que aceptó?

– Nos juntamos, conversamos, me habló de la historia de ellos, de cómo viven, me interesaba mucho saber cómo era su dinámica familiar. Igual están metidos con gente que es peligrosa, ahí me armé una imagen. Es gente que está en contacto todos los días con lo peor de nuestra sociedad con casos terribles, ven cosas muy traumáticas.

¡Fuerte!

– Esto fue meterse un poco en la amargura del personaje también, hay una base que te la da la historia, uno se inventa todo eso para atrás, cómo eran sus padres, cómo fue su infancia y cómo ese trabajo transformó su vida.

– ¿Un fiscal duro de roer Aníbal?

– Ramos no se conmueve con nada, es más bien frío, más duro, es parte de su trabajo. Ponerme en el caso de cómo llegan a hacer su trabajo sin que les quede tan la cagá en la vida, igual es fuerte.

– ¿Por eso el personaje toma tanto?

– El alcohol es una vía de escape para borrarse un poco de lo que le toca vivir día a día, por lo mismo no fue capaz de mantener una relación matrimonial, porque el gallo se endureció, no es capaz de mantener una relación estable y cariñosa.

– Pero es buen papá ¿O no?

– Con su hija le saqué toda la parte cariñosa a esa relación, él ama a su hija, pero traté como Aníbal Ramos, de sacarle toda esa parte de cariño hacia ella. Este gallo se bloquea, tiene un muro, lo único que le funciona es su trabajo, no es bueno para nada más.

– ¿No hay sentimientos?

– Seguramente en algún momento va a salir, pero por el momento no.

– ¿Y la detective Cinthya Bravo?

– Aníbal Ramos está bloqueado para esa cosas, no tiene mucho espacio para el amor, por ahora.

– Bien amargo ¿Ah?

– Es un gallo que trabaja muy desde el resentimiento, porque sabe que con plata baila el monito, que los poderosos lo van a tratar de inhabilitar, sabe que lo van a denostar, lo van a tratar de dejar pésimo. También tiene resentimiento con eso, porque tiene un sentido de justicia que se ve truncado por esto, es un gallo lleno de demonios.

– ¿Te agota?

– Este personaje es muy desgastador, nunca me había pasado que me consumiera tanta energía un personaje, pero es alucinante meterse en la vida de un gallo así, es un personaje que hace rato estaba esperando, un personaje un poquito más intenso.

– ¿Estás feliz?

– Sí, a medida que uno crece los personajes van siendo más interesantes, ya maté al papá buena onda, el marido simpático y ahora están entrando estos personajes, que sin dudas, son aprendizajes mucho más ricos, uno puede mostrar otra faceta y uno debe ganarse los personajes.

– ¿Y el producto te gusta?

– Sí, desde el principio ha habido un cuidado especial en esta historia, porque nos estamos metiendo también en temas sensibles, hay un apoyo espectacular.

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