Loba

La “loba del aire” que nació en medio de un incendio forestal

Gringa- chilena Emely Meredith (32) es la única mujer al mando de un poderoso helicóptero Black Hawks en Chile. Su misión es transportar brigadistas de la Forestal Aruaco y descargar agua.

Hyampom CA, norte de California. Es el 2 de septiembre de 1987 y un devastador incendio forestal amenaza con llegar a las casas. Están rodeadas por el fuego y una pareja de médicos vive una situación crítica: ella comienza con trabajo de parto y la posibilidad de ir a un hospital es nula. Había que tomar una decisión. Y rápido.

“Mi papá colaboró en combatir el incendio y cuando llegó a la casa, tuvo que hacer otro trabajo: ayudar a mi mamá en el parto. Y bueno, nací en el sillón de mi casa en medio un incendio forestal”.

Y 32 años más tarde la norteamericana Emely Meredith sigue ligada a las llamas. Pero ahora desde el aire: es la única mujer en Chile al mando, junto a otro gringo, de un imponente helicóptero Black Hawk.

La piloto se gana los porotos (sin longaniza porque es vegetariana hace dos años) en la base Santa Estela de la Forestal Arauco, ubicada en la ruta L 30 que une San Javier y Constitución, a pocos kilómetros de Santa Olga, zona devastada por los incendios de 2017.

Su misión es transportar a 12 brigadistas y descargar agua desde el Bambi Bucket (bolsa colgante) del “Halcón Negro”, traído a Chile por Ecocopter, que tiene una capacidad de 3. 400 litros de agua por carga.

“Soy la única mujer en toda la base. Vivo las 24 horas con ellos. Es maravilloso trabajar acá, porque los chiquillos son un siete. Me tratan con el mayor respeto. Me hacen sentir como alguien más del equipo y no hacen diferencias porque soy mujer”, cuenta Emely en “perfecto chileno”.

Sí, en chileno. Porque tiene un larga y estrecha relación con nuestro país: en 2008, cuando se quemaba las pestañas en Estudios Globales con Énfasis en Políticas Medioambientales, (sí, tal cual) en la Universidad de San Francisco, se vino de intercambio por un año a la UC.

Carrera

“Volví a Estados Unidos, terminé mis estudios y, como soy guía de rafting, me vine a Pucón a trabajar en eso. Pasaba dos años en Chile y dos años en Estados Unidos. Pasé parte importante de la vida de un adulto joven acá. Me enamoré de Chile”, cuenta.

“Cuando una tiene amor en dos partes del mundo, nunca más se está en casa. Una siempre echa de menos el otro lugar. Cuando estoy acá, echo de menos Estados Unidos, y cuando estoy acá, echo de menos el… ¡pisco!”, tira la talla Emely.

– ¿ Muy fanática del destilado?

– Sólo para probar, pero es rico. Me gusta mucho el vino. Acá uno puede encontrar un vino de 4 lucas muy rico.

“Mala idea”

En 2015, tras construir un lodge en Caburgua, Emely volvió a Estados Unidos. No quería una pega de oficina y un conocido le recomendó hacer el curso de piloto de helicóptero. “Y yo pensé: ¡Qué idea más mala! Pero luego me fui a Alaska a trabajar de guía en una empresa de helicópteros para ver si quería invertir tanta plata en el curso, y me encantó”, relata.

El curso dura cerca de 2 años, pero como Emely estaba acumulando intereses en un préstamo para estudiar, lo terminó en 11 meses. Y el 29 de enero de 2007 realizó su primer vuelo en helicóptero.

“Comencé a trabajar altiro de instructora. Fue 1 año y medio en Estados Unidos y me vine a volar a la Patagonia. Luego me ofrecieron esta pega en el Black Hawk, y bueno, la acepté altiro”.

– ¿Cómo es tu trabajo en la base?

– Son tres semanas de trabajo de corrido acá y luego descaso 10 días. Así estaré durante dos meses, pero si los incendios continúan, nos quedamos acá… A veces volamos 12 o 14 horas al día y otros, nada. O estamos acá en la base o en el aire. No tememos más opciones”.

– ¿Muy complicada esta temporada de incendios?

– Lo más complicado, y lo que más me impresiona, es que me han dicho que la mayoría de los incendios son intencionales. Eso es muy difícil de entender, porque ponen en riesgo la vida de muchas personas, que pueden perder todo. Eso no pasa en Estados Unidos.

– ¿Y esta vida aventurera te ha permitido tener un pololo en Chile?

– Mmm… He tenido un par de pololos chileno. Todo bien. Tuve un relación de tres años con uno y terminé hace poco… ¡Me patearon! Broma. Todo bien. Valoro mucho tener el amor de amigos acá. Eso no se pierde nunca.

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