Los crímenes del psicópata del pincel

Autor: Jorge Ruz

Antonio Carvajal salió en libertad a principios de este año, tras cumplir sólo 10 años de una condena de 29 por matar salvajemente a una estudiante y violar a varias mujeres en el norte del país.


Bajo tierra o tras las rejas. Así están en nuestro país prácticamente todos quienes por sus crímenes han recibido el mote de psicópata. Una de las excepciones es Antonio Carvajal Valdivieso, quien tras cumplir 10 de los 29 años de su condena, por estos días vive libre en el anonimato.

El autodidacta profesor de pintura, que en 2007 se hizo conocido como el “psicópata del pincel”, recuperó su libertad tras un período impensadamente breve para un caso que incluye el asesinato a sangre fría de una joven estudiante de pedagogía y al menos 7 procesos de mujeres que acusaron haber sido golpeadas y violadas.

Entró a la cárcel en plenas Fiestas Patrias, el 18 de septiembre de 2007, y pese a que ya había cumplido una pena por violación en los ’90, logró acceder a un beneficio carcelario que lo dejó libre el 10 de enero de este año, aunque ni siquiera accedió a realizarse exámenes psicosociales para saber el grado de peligro que podría representar para la sociedad una vez libre.

El criminal logró aferrarse a una garantista ley que permite que personas condenadas a más de 20 años puedan optar a la libertad condicional a los 10 años, por el sólo hecho de portarse bien en la cana. Peor aún, el acceso a este beneficio permite que sigan firmando en Carabineros sólo por 10 años más, aunque le resten, como en el caso de Carvajal, 19 años de presidio.

Desde entonces se desconoce públicamente su paradero y, aunque el rumor dice que estaría viviendo en el norte del país, el único que la ha pasado mal con su repentina libertad ha sido un taxista de Copiapó funado en redes sociales por parecerse a Antonio.

Crímenes

El prontuario de Carvajal comienza el 29 de marzo de 1988, cuando en Copiapó golpea y viola a su ex polola, Ximena Ortiz. Recibe una pena de 5 años de prisión, de la que sólo cumple 3, al salir con libertad condicional.

En 1991 comienza una relación “de fines de semana” en Chañaral con la menor Ingrid Campos (16). La violencia no tarda y en 1994 Antonio incluso golpea a su pareja estando embarazada. Pese a esto, Campos se mantiene con él.

Con el paso de los años el psicópata se traslada a vivir a Chañaral y en 2001 incluso se muda junto a Ingrid, quien en julio de 2002 no aguanta más y se escapa con su hijo, denunciando ante Carabineros atroces vejaciones de su “amor”.

Antes del quiebre, Antonio ya ha comenzado a engañar a otras mujeres. El cuento siempre es igual: un concurso que premia con un millón de pesos a la mejor modelo amateur, lo que deriva en destapadas sesiones fotográficas con las que luego extorsiona a sus protagonistas.

Así, entre otras, en julio de 2000 cae Carolina (18), quien es drogada y abusada por Carvajal, pero guarda silencio por temor a sus padres. Por entonces, Antonio se hace conocido en la ciudad como profe de arte y estudiante de karate.

En agosto de 2001 chantajea con sexo por semanas a una menor de nombre Melissa. A fines de ese año intenta lo mismo con la colegiala Locsy Gómez. Todo acaba en 2004, cuando es denunciado a la PDI por Jennifer Pérez, hermana mayor de un niño que asistía a karate y que fue acosada por el hombre. Ese hecho permite que la policía abra los ojos y detecte varios casos contra Carvajal.

Antes que el juzgado emita una orden de detención, el pintor arranca a Santiago y luego a la casa de su madre en Limache, desde donde también huye tras ser acusado de violación.

De vuelta en Santiago aloja en la casa de un amigo, en Macul. Ahí utiliza el mismo pretexto de las fotos para abusar de la estudiante de Pedagogía Básica Carla Ramos. Él ya tiene 41 años y ella recién 19.

El punto de quiebre llega el 14 de septiembre de 2007, cuando Carla le pide a su compañera de curso, María Isabel Pérez, que la acompañe a su clase de pintura. Al interior de la casa es salvajemente atacada por Carvajal, quien luego de la golpiza habría violado y enterrado viva a la estudiante.

Todo da a entender que el destino de Carla sería el mismo. De hecho, la obliga a escribir una carta a su familia. Pero la joven logra convencer a Antonio de salir del lugar del crimen y mientras caminaban por la calle, busca socorro en una ambulancia detenida en Av. Macul con Las Torres.

Ante la situación, Carvajal huye y recién es apresado el 17 de septiembre. Al día siguiente entra a la cárcel y en 2008 es condenado a 15 años por el asesinato de Pérez y a otros 14 por las violaciones en Chañaral. En total 29 años, que ya sabemos como terminaron…

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