El nuevo cara a cara en La Haya

Los equipos jurídicos de Chile y Bolivia volverán a encontrarse este 17 de octubre en el marco del diferendo por las aguas del río Silala, a sólo días del fallo de la CIJ que desestimó la demanda marítima de La Paz.


Mientras aún continúan los coletazos tras el contundente fallo de la Corte Internacional (CIJ) de Justicia de La Haya que desestimó todos los argumentos presentados por Bolivia para obligar a Chile a negociar una salida soberana al océano Pacífico, la opinión pública chilena ya está volcando su atención al próximo enfrentamiento judicial que se viene con La Paz en el mismo tribunal: la disputa por las aguas del río Silala.

Esta vez se trata de una demanda interpuesta por Chile en junio de 2016, mediante la cual solicitó a la CIJ que declare al río Silala -que nace en Bolivia y muere en territorio chileno- un curso de agua internacional.

La parte chilena asegura que el cauce llega a Chile por efecto de su pendiente natural y, que por ser un curso internacional, se rige por el derecho internacional que le otorga a Chile un uso equitativo y razonable de sus aguas.

Por el contrario, desde La Paz afirman que el Silala es un manantial, no un río, cuyas aguas fueron desviadas de manera artificial hacia suelo chileno en 1908 para el uso del ferrocarril que cruzaba ambas naciones. Por esto, afirman, Bolivia tiene soberanía absoluta sobre las aguas del cauce.

El proceso

Ante esta irreconciliable diferencia de opiniones y luego de que Bolivia acusara a Chile de robar las aguas del Silala, las autoridades nacionales decidieron demandar para que se declare que el río es de carácter transfronterizo, por lo que Bolivia tendría la obligación de adoptar las medidas necesarias para prevenir y controlar la contaminación del afluente, que es utilizado para agua potable y uso industrial.

En agosto pasado y, a sólo días de que se cumpliera el plazo otorgado por la CIJ, La Paz presentó una contramemoria, donde afirma que el recurso hídrico no corresponde a un río de curso internacional y, al mismo tiempo, puso una contrademanda, donde, según señaló Evo Morales en ese momento, exige a la CIJ que se declare que La Paz “tiene soberanía sobre los canales artificiales y los mecanismos de drenaje en el Silala que están ubicados en su territorio y tiene el derecho soberano a decidir cómo los mantendrá”.

Lo que viene

En el marco de este juicio, el pasado lunes 1 de octubre se conoció que la CIJ citó a ambas partes para el próximo miércoles 17 a una reunión para decidir los pasos a seguir. Esto es, precisar si se establece una nueva fase escrita, con la entrega de una réplica por parte de Santiago y una dúplica boliviana, o si se da por finalizada la fase escrita del proceso.

No obstante, tras el fallo por la demanda marítima y las reacciones del Presidente Evo Morales, en las que acusó contradicciones de la CIJ en el fallo y anunció que protestaría ante la ONU, existía incertidumbre en las autoridades chilenas cómo se comportaría La Paz ante este nuevo proceso, especialmente luego de que el Mandatario boliviano evitara contestar preguntas de la prensa al respecto.

En declaraciones T13, el coagente de Chile Juan Ignacio Piña indicó en ese entonces que Evo Morales “no dijo nada de la causa del Silala, lo que tiene cierta dosis de racionalidad (…) Desde Chile hemos tratado de mantener estas dos causas de manera independiente porque se refieren a puntos distintos, pero hay una cierta dosis de incertidumbre, no me atrevería a anticipar cuál va a ser el curso de las acciones del equipo boliviano”.

Las dudas se disiparon dos días después, luego de que el miércoles el canciller boliviano, Diego Pary, informara que el agente de su país ante para el caso del Silala, el ex Presidente Eduardo Rodríguez, asistirá a la reunión del 17 de octubre.

La representante de Chile será la agente Ximena Fuentes, quien lidera el equipo que incluye a los coagentes María Teresa Infante y Juan Ignacio Piña, además de asesores nacionales e internacionales.

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