Baños turcos y fiestas con langosta: los lujos del Chapo Guzmán en la cárcel

Autor: La Cuarta

“Se comportaba como el dueño de la prisión”, contó el abogado de quien fuera la cara más visible del Cartel de Sinaloa: Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera.


Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, disfrutó al máximo varias décadas de la fortuna que amasó traficando toneladas de cocaína a Estados Unidos.

En los 90, aquel negocio era uno de los más lucrativos en el mundo.

El Chapo lo aprovechó y según su ex piloto, Miguel Ángel El Gordo Martínez, poseía una mansión frente al mar en Acapulco, por la que pagó USD 10 millones.

También tenía casas en todas las playas del país azteca.

Chapo

En su casa de Guadalajara, entre otros asuntos, El Chapo mantenía un zoológico con tigres, leones, panteras y venados.

Además de piscinas y canchas de tenis, mientras la propiedad se podía recorrer en un trenecito a la manera de Jurassic Park.

También tuvo cuatro jets y un yate, al que bautizó como “Chapito”.

Lo cierto es que mostrarse poderoso y sin reparar en gastos era una de sus debilidades.

Sobre todo al personificar la cara del cartel más peligroso y lucrativo de entonces.

Vino y langosta

El “Chapo” Guzmán se volvió la cara más visible del Cartel de Sinaloa y su búsqueda de renombre data desde que comenzó su carrera delictiva.

Su fama, de hecho, ayudó a que fuera perseguido hasta terminar condenado en Estados Unidos.

Tanto es así que Guzmán Loera gozó de privilegios que hicieron más fácil su reclusión, cuando estuvo detenido en el Centro Federal de Readaptación Social de Puente Grande.

En esa cárcel de Jalisco, de donde se fugó por primera vez, El Chapo organizaba constantemente fiestas a las que acudían empleadas de la prisión y otras reclusas.

Según detalla el periodista británico Malcolm Beith, en su libro El último narco, solo para un festejo navideño el mexicano celebró con un camión con 500 litros de vino.

Fue una lujosa fiesta patrocinada por el capo, que incluyó langosta en el menú.

“Se comportaba como el dueño de la cárcel”

Otra escena que llama la atención de la vida en prisión del Chapo, fue cuando se fugó en 2001.

En un video de la fuga, se observa que antes de huir por un túnel el capo de la droga veía en su celda una pantalla.

El abogado José Antonio Ortega Sánchez se entrevistó con El Chapo Guzmán el año 2000 en el recinto de Jalisco.

CNN tuvo acceso a una copia del testimonio donde el abogado pregunta por qué la demora en atenderlo.

A lo que el capo responde:

—Mire, tenía mi visita conyugal hoy. Luego fui al baño turco y luego tenía que tomar una siesta para poder saludarlo como usted se merece.

El abogado contó que Guzmán se comportaba como el dueño de la cárcel y que hasta pidió a los guardias bebidas para la reunión.

Una película con Sean Penn

Según detalla CNN, El Chapo era el único recluso que no utilizaba esposas en prisión.

Contaba con un teléfono personal, pedía comida por delivery y celebraba fiestas con alcohol y música.

El deseo de figurar de Joaquín Guzmán Loera llegó a tal punto que contactó al actor Sean Penn para que hiciera una película sobre su vida.

El relato contaría la historia de un campesino de Badiraguato, Sinaloa, que no terminó su educación básica y que acabó por protagonizar espectaculares fugas y arrestos, hasta un juicio que lo llevó a ser condenado a cadena perpetua.

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