Así fue el carrete de los jugadores del Bulla en Temuco

Siete chunchos se mandaron un mambo de aquellos en una disco. El piño fue capitaneado por Charles Aránguiz, que "manguereó" a lo Chino Ríos y ofreció combos con botellón en mano.


Desde que el Chino Ríos mostró el camino pa’ ser el nùmero uno, más de algún crack quiso imitarlo y se fue por la mojada línea amarilla.

El último fue Charles Aránguiz, al que pa’ demostrar que no se le aconchan los orines y no le tiene miedo a nada, regaló junto a sus compipas del Bulla un show pa’l “top guan”.

Tan perfecta salió la performance tras la mocha ante Deportes Temuco en el Germán Becker, que terminó brindándole la última palada al cajón de Darío Franco, que les dio permiso esa madrugada del domingo 30 de junio pa’ relajarse tras la pichanga amistosa que habían empatado con el team del Matador Salas.

Todo pasó tras la pichanga, cuando el ahora finao deté se rajó con el chipe libre, el “Príncipe” cambió el relajante muscular por un botellón de whiskacho.

El vacilón fue en la disco del hotel Dreams donde, mientras Franco se jugaba unas fichitas en las tragamonedas del casino hasta cerca de las 3 de la matina, los jugadores hacían el manso show.

En el piño donde ya se ha sapeado a Aránguiz, Isaac Díaz, Gustavo Lorenzetti, Ezequiel Videla, Paulo Garcés y los juveniles Bernardo Cerezo y Juan Ignacio Duma, la cosa fue puro relajo en el segundo nivel de la disco. “Había jugadores con ropa de calle y otros con buzo de la ‘U’. Lorenzetti, Ramón Fernández, Aránguiz y Garcés andaban con ropa de calle, mientras que Videla y Cerezo andaban con el uniforme del equipo”, señaló a los ciberñoños de Laterecera.com Cristián Núñez, parroquiano que estuvo esa noche en la disco.

Allí, los peloteros llegaron a eso de las 3 de la matina, vacilaron con un manso piño de lolitas y se mosquearon cuando la “pipol” quiso tomarles fotitos con sus celulíticos.

“El más caliente era Charles Aránguiz que, con una botella en la mano, salió y ofreció combos a los que le tomaban fotos, tanto que hasta tuvieron que llegar los guardias a separar. Además, era el que estaba más curado, junto con Paulo Garcés”, tiró a La Cuarta otro testigo que pidió dejar piola su identidad.

Pa’ ser justos, no todos estaban jugosos, pues otros como Gustavo Lorenzetti se comportaron como caballeros. Hay que decirlo.

Claro que el carrete estaba tan bueno que, cuando el reloj marcaba las 5, en el disco bajaron el telón y los peloteros optaron por seguir la rumba en las piezas.

“Subieron a varias de las chiquillas que conocieron en la disco a sus piezas. A esas alturas había varios que estaban bien pasaditos con los copetes. Incluso a Aránguiz las cámaras de seguridad lo tomaron orinando en un pasillo”, descaseteó otro testigo de la jugada del Príncipe.

En las cámaras de seguridad del hotel se vería a Charles echando la corta de adentro hacia afuera del ascensor, según el testigo que trabaja en el hotel y que, por temor a un chorro, prefirió guardar su identidad.

Ante el atado, fue la propia administración del hotel que puso un reclamo ante Azul Azul por la mansaca, en una pelotera que terminó por agotar la paciencia de los dirigentes, que apuraron la PLR a Franco.

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