Cuarentón perdió a “milf” y ahora se tortura con imágenes de ella en pleno galope con otro

Por esas cosas del destino tuve una emergencia en casa. Ante ello debí suspender un encuentro de cachacascán con todo vale a desarrollar el fin de semana con la dama que me hace temblar en el catre y que pasa los cuarenta.


Doctor Cariño:

Por esas cosas del destino tuve una emergencia en casa. Ante ello debí suspender un encuentro de cachacascán con todo vale a desarrollar el fin de semana con la dama que me hace temblar en el catre y que pasa los cuarenta. Avisé con tiempo y ofrecí las disculpas del caso, pero desde esa vez hasta la escritura de esta carta, estamos viviendo una “Guerra Fría”. No hemos pisado más el tálamo del amor prohibido e ilegal y me llegan indirectas de que tiene otros compromisos antes que el nuestro. Es más, antes de la conflagración con sordina, me deslizó que había un pergenio que quería entrar por los palos en mi carrera a galope tendido. Ahora no sé qué hacer, no me contesta los “wazapeos”, no atiende las llamadas y a veces me desea buenos días en forma general. ¿Habré perdido?

Adán

Don Adán:

Me temo que perdió como en la guerra, no más, tal cual. Y está claro que la dama de marras ya tenía marcado al cachorro de depredador por si usted tenía un percance. Además, debe tener en cuenta que si la fémina ya pasa los cuarenta puede andar requerida de potencia más que de fuegos de artificio, que son propios de los machos ya más experimentados y entrados en años. El consejo al callo es que se deje de dar lástima y molestar a la señora en cuestión y vea mejor lo que tiene en casa. Ahora, si no lo pescan en su redil, dedíquese mejor a las manualidades y maestreos, como reparar los techos, cortar ramas y hasta cambiar pisos. Así se acuesta cansado y termina olvidándose del amor que se le fue.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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