Está a dieta de amor por la manda de otro

Ya van seis meses de dieta obligada de amor con mi pareja de cama. El muy tontito hizo una promesa a un santo para que le vaya muy bien en el negocio de repuestos que tiene con su esposa.


Doctor Cariño:

Ya van seis meses de dieta obligada de amor con mi pareja de cama. No es porque estemos separados ni que hayamos peleado, nada de eso. Es porque el muy tontito hizo una promesa a un santo para que le vaya muy bien en el negocio de repuestos que tiene con su esposa. Mientras tanto, una, que se ha sacado la mugre por él en el lecho, tiene que pagar el pato. El negocio es de él y su cónyuge y yo no tengo arte ni parte en esa tienda.

Le reclamo día, tarde y noche por el Whatsapp, pero me pone la imagen del santito y un emoji llorando. Bueno, hace poco se me presentó un primo del norte, muy encachado y con sus cosas bien puestas, por lo que vi en el baño cuando se duchaba a puerta abierta. Lo alojo en la casa y no sé si voy a aguantar a que mi pareja cumpla su manda. ¿Puedo hacerlo o alejo de mí la tentación?

Diana

Dianita:

Querida mía, usted no sólo no tiene arte ni parte en el negocio y la promesa religiosa de quien la ayuda a hacer crujir el catre, sino que nada tiene que ver en el matrimonio de otros.

No sé si usted es casada o soltera y tiene sus devaneos amorosos por fuera, pero eso de ser la patas negras es muy penca. Así es que tiene toda mi “bendición” para cuartearse bien con el primito del norte y después pasar al ataque con tutti.

A la porra la manda del amante casado, porque en su vida usted está después del negocio, la mujer legal y el asunto religioso. Viva su vida y deje de lado la dieta de cacheteo que le impone otro. ¿Estamos?

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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