La académica de la lengua

No sé qué cresta le pasó a mi señora que me empezó a tratar a punta de garabatos hace dos semanas. Es como que anda idiota, pero me sorprendió con su vocabulario.


Doctor Cariño:

No sé qué cresta le pasó a mi señora que me empezó a tratar a punta de garabatos hace dos semanas. Es como que anda idiota, pero me sorprendió con su vocabulario.

Me ha dicho garabatos que son dignos de un pelafustán de cuarta, y a ella le salen campantes. Me duele, me hace sentir como un perro, y más allá de que me los grite, están mis cabros chicos y se ríen de mí, como si todo fuera una gracia. Y no es así, doctor.

Me parte el alma cuando me saca hasta a mi abuelita, por parte baja. Me grita “malo para la cama’’ y mi guagua de siete años me apunta con el dedo y se larga con sus carcajadas. Es un verdadero infierno.

Huguito

Hugo:

Sería fácil que a su señora le lavara la boca con jabón, pero es imposible, porque eso se le decía a los cabros chicos y era pura mentira. Su esposa se volvió “loca’’ con la cuarentena, se estresó y se le ocurrió botar la mala vibra a punta de chuchadas.

Lo lamentable es que al que le tocó recibirlas es al perla. Pero más allá de esto, hay que ponerse serio y decirle lo siguiente: su esposa debe escucharlo y allí debe señalarle que por más atorada que esté hay niños que no pueden escuchar esas burradas de parte de nadie ni menos de su madre. Y sobre su problema sexual, que se lo diga en la pelea cuerpo a cuerpo.

No aguante humillaciones, pero más allá de eso, dígale a ella que respete a los niños.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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