Su mujer come todo el día y una compañera de la pega lo está tentando

A mi esposa le dio por comer todos los días en la noche. Entonces cuando yo quiero ponerme romántico ella se encuentra con un pollo atravesado o con una cuchara gigante comiendo helado.


Doctor Cariño:

A mi esposa le dio por comer todos los días en la noche. Entonces cuando yo quiero ponerme romántico ella se encuentra con un pollo atravesado o con una cuchara gigante comiendo helado. Y yo con mis calzoncillos sexys diciéndole que la amo. Y no me toma en cuenta y después duerme. Mal.

En cambio, en mi trabajo está la Rosita, una joven siete años menor que yo, con un cuerpo espectacular y me quiere a morir. Dice que deje a mi señora y que me vaya con ella. Me promete sexo del bueno en la mañana, tarde y noche. ¿Y qué hacer?

Mis compañeros de pega me dicen que debo aprovechar el ofertón y mi ángel interior me pide que me quede amargado y con mi señora ignorándome. Ayuda.

Felipe

Don Pipe:

No le creo nada lo del ángel de la guarda. Lo que sí sé es que usted con urgencia debe sentarse a conversar con su esposa y ver qué le pasa. Quizás es muy mecánico y no hace nada por conquistarla de a poco para llegar al acto final. Las mujeres buscan un preámbulo, unas flores, una rica cena.

Debería llamarla desde su trabajo y en vez de mirar a su colega dígale a su mujer que lo espere y que llegará con sushi. Comen los dos y después se comen los dos. Fácil y bonito.

Cosas como esas le pueden servir para no andar mirando para la carnicería. Si sus amigos le recomiendan la maldad no los pesque. Seguramente la fémina que lo molesta debe ser linda, pero trate de recuperar su matrimonio. Si no resulta evalúe y vea qué medidas tomar. Pero primero es su familia.

 

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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