No halla cómo revivir al amigo de mil batallas

Estoy desesperado. Llevo un tiempo largo con mi “amigo” dormido.


Doctor Cariño:

Estoy desesperado. Llevo un tiempo largo con mi “amigo” dormido. O sea, mi compañero de mil batallas que usa casco romano y se pone “bitle” para los inviernos, se fue a huelga y nunca más volvió. Y he probado de todo, pero no pasa nada. Una abuelita del campo me dijo que me lo embetunara con miel, que era santo remedio para dejarlo como el telescopio del Tololo, pero nada. Tampoco me resultaron las hiervas mapuches, el licuado de erizos y hasta la acupuntura, que ni le cuento cómo duele y lo único que conseguí fue dejarlo más rojo que el Chapulín Colorado. También recurrí al viagra, el ginseng rojo y el ginkgo biloba, pero mi mujer siempre termina mirando para el techo. Estoy desesperado, porque temo que en cualquier momento ella se aburrirá de mí. Socorro.

Tomás

 

 

Mi ganso caído:

La mayoría se los secretos caseros para incrementar la potencia sexual son puras leseras, porque la dura, y en esta caso menos que dura, su problema es de índole científico. No le voy a dar una clase magistral, porque tampoco soy médico, pero entiendo que la tragedia se debe a que el flujo de la sangre es más lento que un “súper lunes”, y sin presión el ganso se duerme. Lo mejor es que se ponga en las manos de un especialista, un urólogo, y siga al pie de la letra lo que le diga. Deje de lado el vino con harina tostada, los rezos místicos y las friegas con ortiga. Hoy la medicina ha avanzado mucho y los tratamientos funcionan, porque el problema está a veces en la cabeza. La cabeza superior me refiero. Suerte.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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