ventanita sentimental

Pide consejo para darse con todo junto a su moreno que nunca le falla en el lecho

Lucy reflexionó después de caleta de tiempo que al final su único amor no han sido los dos maridos de su vida, sino que su amante. ¿Se la juega o no?


Doctor Cariño:

Usted es mi único y gran recurso, porque no tengo religión y no confío en casi nadie. Llevo 26 años de matrimonio, pero en dos tandas. O sea, me casé, me anulé y reincidí. Siempre dándole una oportunidad a los hombres, pero en mis dos matrimonios quien me ha hecho feliz de verdad es uno sólo: el gran tipo que tengo de amante.

Cuando mi primer esposo se reveló con su aversión a las mujeres, mi negro siempre estuvo ahí para consolarme. Cuando el marido que tengo ahora anda a patadas con las botellas de destilados que se toma, ahí está mi moreno para darme lo que este no me entrega. ¿Y cuál es el problema, sabio doctor?

Creo que ya es tiempo de que me divorcie y le dé la oportunidad al de siempre, al único, grande y mío, aunque esté casado. ¿Me lanzo?

Lucy

Señora:

Primero, gracias por el florilegio, porque uno se dedica a esto en cuerpo, alma y sin interés de ninguna especie de por medio. Dicho esto, paso a la acción: está de cajón que su moreno ha estado en las duras y en las maduras cuando le han fallado los encargados de hacerla feliz.

Pero sin querer buscarle el cuesco a la breva ni las cinco patas al felino, me asalta la duda: ¿no sería mejor que usted hablara con su marido caído al litro y, si algo de amor por él le queda, le aconseja hacerse un tratamiento para volver a las pistas del amor conyugal? En rigor, ¿no cree que se merece una oportunidad? Pero si ya se las ha dado y él ha persistido en empinar el codo en desmedro del amor, está claro que debe tirarse el salto definitivo con su negro. Si es así, sólo le digo mi muy futbolero: ¡juegue!

 

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

Top de La Cuarta

Seguir leyendo