Por ponerse frío y taimao lo cambiaron por un juguete

Me siento mal y callampa en todo el sentido de la palabra. Porque mi jefe me hace la vida a cuadritos, ando malas pulgas. Lo reconozco.


Doctor Cariño:

Me siento mal y callampa en todo el sentido de la palabra. Porque mi jefe me hace la vida a cuadritos, ando malas pulgas. Lo reconozco. Y eso mismo enfrió a mi amigo Mac, porque en las noches no tengo ganas de nada, menos de los cariños de mi mujer.

Ya van a ser como seis meses de este hoyo negro en que me metí hasta que un día vi que mi esposa amaneció risueña. Pensé que había conocido un ñato por ahí, pero en realidad se trata de un rival electrónico. La pillé que se compró un consolador, largo y vibrante. Y por eso ya no me pide nada. Me siento poca cosa. ¿Qué hago?

Ramón

Don “Aramonao”:

Hasta cierto punto creo que se merece esta competencia que le salió al camino, que de seguro es harto más potente y menos reclamón que usted. Mire… qué es eso de hacerse el colapsado, como si fuera el primero que tiene dramas en la pega.

Agradezca que la patrona lo cambió por un juguete tiritón y no por un semental de más carne que hueso. Por lo menos a ese rival le saca las pilas y se chinga, mientras que al otro ni con chirlitos lo achaplina. Lo bueno es que está a tiempo de recuperar el placer de la patrona, así que un día llegue con flores, invítele un traguito y después se pone fiero. Ah, y tómese una malta con huevo para no arrugar.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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