Por culpa de las teleseries está que se separa

Si no le logro quitar el control remoto a mi señora creo que me voy a separar. Por eso, le escribo estas líneas desesperadas, porque sé que su palabra da vida y confío en usted, señor.


Doctor Cariño:

Si no le logro quitar el control remoto a mi señora creo que me voy a separar. Por eso, le escribo estas líneas desesperadas, porque sé que su palabra da vida y confío en usted, señor.
Toda la vida mi mujer ha sido fanática de las teleseries, pero ahora la lesera es enfermiza. Después de almuerzo parte con las turcas, después se pasa a una lloronas del cable y antes de las noticias se mama una chistosa de Franklin. Antes de que me duerma con los monos, ya se vio la del “Pacto de Sangre” e incluso me he despertado de madrugada y ella está viendo una mexicana. No doy más. Ya no me pesca y creo que tengo telarañas en el bombín, que dispara puro aire por estos días.
Si no deja de ver tele voy a mirar para el lado. Ayúdeme antes que eso sucede. ¿Qué hago, por el amor de Dios?

Mario

 

 

Mi “Mamerto”:

Si el problema sólo fuera la cajita idiota, le diría que cortara por lo sano y le desenchufara la tele. O, por último, fondear el control remoto también serviría, aunque sería para puras peleas. Pero el drama dramático es más profundo que el hoyo negro de Stephen Hawking. Y es que creo que su esposa necesita una conversación sincera con un especialista, que le abra los ojos. No me dijo si tienen hijos, pero si así fuera la adicción a las teleseries es aún peor, porque ellos también deben sentirse tirados, lo que puede provocar una herida peor que la que siente su bestia, que brama por las noches donde no le dan la papa. Dígale que vayan juntos a una terapia, que aún pueden salvar el amor, y ahí me cuenta.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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