El profesional del volantín

Autor: La Cuarta

Mi cabro tiene 18 años y no entiende que la masturbación hace mal. Es enfermo de la cabeza. Pasa todo el día con la cuestioncita y pareciera que no le importa que yo me dé cuenta.


Doctor Cariño:

Mi cabro tiene 18 años y no entiende que la masturbación hace mal. Es enfermo de la cabeza. Pasa todo el día con la cuestioncita y pareciera que no le importa que yo me dé cuenta.

Le juro que son 10 o 15 veces al día que mi niño anda en sus porquerías. Se llena de películas cochinas en su celular y por las noches pone la tele a todo chancho con sus Triple X. En los estudios le va bien, pero no tiene polola, no sale a jugar a la pelota. Nada. Es sólo eso lo que hace en sus tiempos libres.

Me tiene loca, doctor. Necesito un consejo.

Patricia

Patita:

A su cabro agárrelo de un ala y llévelo a un sicólogo o a un siquiatra. Acá hay un problema grave, más allá de que sea califa. Existe un exceso de películas, videos y de veces jugando con el pajarito. Más aún que ni siquiera tiene vida social. Es decir, por más que le vaya bien académicamente él no es una persona normal, algo tiene.

La desviación sexual es fuerte en el caso de su cabro. E incluso, usted mismo ha expuesto que a él le importa un bledo de que su madre le cache su accionar en el baño o en su pieza, conmínelo a un especialista para que cache bien el mote de lo que pasa con él. Ojalá sea un “un calentismo agudo’’, pero es difícil.

Acá hay algo anormal.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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