El sánguche sin amor

No puedo desestresar a mi marido. A diferencia de mucha gente, desde que partió la pandemia su local de sánguches delivery creció como la espuma.


Doctor Cariño:

No puedo desestresar a mi marido. A diferencia de mucha gente, desde que partió la pandemia su local de sánguches  delivery creció como la espuma. En cuatro meses ya tiene tres locales y sigue avanzando. Pero ahora pasa empastillado, trabajando todos los días y con 30 años ya no le funciona la cosa.

En la noche, por más que le pone esfuerzo, es un tallarín cocido que no se endurece con nada. Me dice que está con mucho trabajo, que su cabeza se va a otra parte y yo, muerta en dolor, tengo que quedarme con las ganas. Tengo 25 años y a esta edad comprenderá que quiero puro darle a la cuestioncita.

No tenemos ni hijos.

Marta

Martita:

Si no tienen hijos, no tienen horarios para hacer el amor y pueden disfrutar como enfermos. Pero tiene que agarrar a su hombre y refrendarle que el mundo no está hecho para puro ganar plata.

Él puede quedar forrado, pero también existe la mínima posibilidad de que aparezca un patas negras sin ni uno, pero que le puede comer la color por dejado. Ábrale los ojos a ese señor.

Mándele mis felicitaciones por sus logros financieros en esta época donde las vacas están flacas, pero insístale que el Doctor Cariño le recomendó preocuparse de su señora esposa, antes de que aparezca un motochorro y se la lleve feliz.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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