Tiene una novia imaginaria para despistar a sus compañeros

Lolo cero kilómetro se inventó una pierna peluda pa' pasar piola con su virginidad. Sin embargo, pide consejos por esta situación.


Doctor Cariño:

Vivo en una mentira constante. Estoy como la canción de Buddy Richard y no sé cuándo me van a pillar. A mis 28 años, todavía estoy cero kilómetro. Nadie me ha sacudido el tóner. Eso no sería problema si no tuviera los compañeros de trabajo más pesado del mundo.

Son tan desagradables estos collares de melones, que no quiero que se den cuenta que estoy al debe y que me agarren para el fideo todos los días. He tomado medidas.

Me inventé una novia que me “llama” tres veces por día. Hablamos por largo rato y así los tengo a todos convencidos de que estoy con alguien. El día que se enteren de que tengo novia imaginaria, no me van a bajar más del columpio. Voy a servir de rutina para Viña del Mar.

¿Qué puedo hacer, doc?

Brandon

Galán de todo a mil:

Se ha metido solito en una situación incómoda. ¿Qué clase de enfermedad es esa de que todo el mundo se entere de que no le ha sacado el seguro a la puerta? Por muy pesotes que sean sus compañeros, usted no tiene por qué esconder nada. En realidad, no tendría por qué contar nada de algo tan privado como la clave del cajero automático.

Por esta vez, inventar otra mentirilla será el mejor remedio. Diga que su peor es ná lo dejó. Haga dramas. Invente caras tristes.

Pero no siga con esa estupidez de la novia imaginaria. Le podría costar un bullying eterno.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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