Comer algas pasó del repudio a una sana costumbre

Autor: Pedro Mendoza

Poco cotizadas en otras épocas, hoy son consideradas súper alimentos y su mercado crece a diario. Sepa cómo cocinarlas y aprovechar sus beneficios.

Con su habitual sabiduría, hace mucho tiempo que el mercado asiático puso el ojo en las algas marinas, ya sea para la preparación de platillos milenarios, como para la producción de otros productos.

Ahora, todo esto ha llegado a occidente, con la tendencia a una alimentación más saludable y la potenciación de los súper alimentos, que tienen una tendencia al alza permanente.

Hay estudios que avalan esta subida de las algas en el mercado. Por ejemplo, el último del “Transparency Market Research” explicó que el crecimiento en el consumo occidental de estos frutos de la flora marina tendrán un crecimiento anual del 5,32%, entre el 2016 y el 2024. Nada mal.

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Según Mintel, agencia de inteligencia de mercado, esta es una tendencia que se viene consolidando hace un rato, pues el uso de las algas en la alimentación y bebidas creció en el período 2011-2015, con un alza del 147% en occidente.

Los beneficios

Este aumento en el consumo de estos súper alimentos marinos tiene que ver con lo saludables que son, pues entregan una serie de nutrientes naturales que al cuerpo lo hacen sentir distinto.

Esto tiene que ver con su fuente de bioactivos, proteínas beneficiosas, antioxidantes, una buena cantidad de fibra dietética y ácidos grasos polinisaturados. Y no sólo esto, pue también se le adicionan minerales y vitaminas que son “levanta muertos”, como las vitaminas B12, C, riboflavina, niacina y ácido fólico.

¿Y en Chile?

Actualmente, en nuestro país hay distintos extractores de los diferentes tipos de algas que están presentes en nuestro mar, como es el caso de Fabián Ramírez, quien se ha enfocado en este mercado.

“Nosotros comenzamos hace dos años. Yo soy biólogo marino y trabajé bastante tiempo en empresas, hasta que decidí emprender. Actualmente, trabajo con una comitiva de mujeres de la Región de O’Higgins, que recolectan diversas algas, como cochayuyo, luche, calabacín y la luga cuchara”, cuenta el dueño de Kollofken.

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“Quizá por su olor o aspecto, lo que hemos buscado es darles un aspecto distinto, con un empaquetado y cortes atractivos, para que también sean más amigables con las personas”, explica el hombre que lucha por sacar el estigma a las algas.

Además, destaca las propiedades de estos alimentos y lo versátiles que son. “Aportan nutrientes y un sabor increíble a nuestras comidas. Entre nuestros productos, tenemos sazonadores de luga cuchara, que ayudan a salar las comidas para la gente que tiene problemas con la sal”.

RODRIGO BARANAO

“Yo como cochayuyo”, la campaña del chef Barañao

Quizás los recuerdos de niño o el olor de la cocción de estas algas puede que espante a algunos, pero con los consejos del chef internacional Rodrigo Barañao, fijo que muchos se darán una vuelta por el super para comprar cochayuyo o luche, y darles una segunda oportunidad.

“#YoComoCochayuyo, esa es la campaña que deberíamos hacer aquí en Chile, es que tenemos tantas algas que desperdiciamos, y sabiendo lo bien que hacen”, cuenta el experto, quien añade que “muchos piensan en que puede que las algas no sean sabrosas, pero acompañar una salsa blanca para un pescado con luche, es algo que queda martavilloso. ¡Y para qué hablar del cochayuyo! Por ejemplo, los que vienen en bolsitas trozados, yo los meto en la 1-2-3 y hago una especie de harina. Acto segido, tomo un pedazo de atún o del pescado que tenga en la casa, lo unto por ambos lados, luego se va a la plancha y queda perfecto. Te entrega la sal necesaria, con un sodio mucho mejor que el de cualquier sal, y le da una costra que es manjar para cualquier paladar. Hay que aprender a comer algas, aparte que son baratas, si el mar casi que las regala”, recomendó el chef.

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