Doctor chileno mejora “app” japonesa para salas de urgencia

Autor: Rodrigo Ruiz

Alumno de Magíster en Informática Médica de la Universidad de Chile resolvió problemas de Join, una especie de red social de uso intrahospitalario, que permite compartir datos clínicos de pacientes.


Un doctor chileno hizo una pasantía de seis semanas en Japón, pero no precisamente en un hospital, sino que en una empresa tecnológica. Álvaro Riquelme, egresado de la Universidad de Concepción, fue contactado por los nipones de Allm, para que les ayudara a solucionar su aplicación Join, una especie de red social que permite a médicos y otros especialistas clínicos comunicarse y compartir datos para tomar decisiones en casos puntuales.

La experiencia del profesional nacional en suelo asiático fue más que enriquecedora, ya que logró resolver varias de las trabas y baches que este sistema presentaba, y que ni los propios doctores japoneses lograron corregir junto a este equipo tecnológico.

Riquelme, alumno del Magíster en Informática de la Universidad de Chile, logró aportar ocho puntos vitales a la aplicación (ver secundaria), los que le entregaron un valor agregado que dejó satisfechos a los expertos digitales, quienes ya están trabajando en la optimización del producto, para desarrollarlo con todas estas mejoras. Apenas se concrete esta nueva versión de Join, su uso estará disponible en los hospitales chilenos.

Esta plataforma, a modo descriptivo, es una especie de “grupo de WhatsApp” que permite a equipos médicos contactarse de manera inmediata ante casos urgentes y que requieren de resoluciones rápidas, como infartos, acccidentes cerebro vasculares o derrames.

Según explica el propio doctor Riquelme, “en el formato actual, para los doctores era muy complejo hacer el seguimiento de estos casos, principalmente porque en un turno pueden ocurrir varios eventos como infartos o ACV, y las acciones van a estar mezcladas, lo que obliga a hacer un seguimiento manual o revisarlo como administrador desde un computador, pero esto le quita movilidad a su uso”, planteó el problema.

¿Cómo lo resolvió?

“La idea es permitir a los médicos que están haciendo seguimiento de un caso no hacer doble tarea, porque si necesito la asesoría de un especialista (dentro del mismo hospital, o de forma interconectada, con otras salas de urgencias), no requiero que él revise todo el chat, sino que basta con observar el resumen.  Se gana tiempo sin hacer más complejo el uso”, explicó el especialista.

Join cuenta con las más altas certificaciones en Japón y Estados Unidos, en ambas potencias aceptada como una herramienta válida dentro del sistema de salud. En Chile, cuenta con la venia del Centro Nacional de Sistemas de Información en Salud (Cens), Corfo y cinco universidades tradicionales.

Fue el propio gerente general de Cens, Camilo Erazo, quien valoró la llegada de Join. “Es muy relevante acompañar proyectos de innovación tecnológica como estos, y guiarlos para que su implementación en el sistema de salud chileno esté de acuerdo a las mejores prácticas y siguiendo los estándares más exigentes de calidad. Queremos que el Hospital Digital que está construyendo el Ministerio de Salud cuente con las mejores herramientas digitales para realizar una mejor atención de salud”, destacó.

Así fue el aporte del profesional en la optimización

Sobre su experiencia en Japón, y los aportes que realizó al equipo de Allm en las mejoras de la aplicación Join, el doctor Álvaro Riquelme fue enfático en señalar que “no es que tomé la antigua y la dejé igual, pero más bonita, sino que tomé la antigua, le sumé muchas nuevas funciones y la puse a prueba. Y pasó la prueba”, admitió el profesional.

Gracias al análisis en terreno que pudo realizar de la “app”, más su experiencia en el servicio de urgencia de San Miguel, Riquelme consiguió resolver los mayores inquietudes que tenían sus colegas japoneses.

“El resultado de mi trabajo fue una maqueta con ocho nuevas funcionalidades, que permitió que en Allm iniciaran un nuevo desarrollo para la aplicación. Lo positivo de la experiencia es que la nueva interfaz mantuvo una buena usabilidad promedio, a pesar de estas ocho nuevas funciones, que podrían haberla hecho más compleja y menos ágil”, apuntó el alumno de Magíster en Informática Médica.

El doctor cree que la más trascendente de sus contribuciones fue la de transformar la que era una aplicación de mensajería, a una herramienta que elabora y almacena pequeñas fichas clínicas de los pacientes. Además, este sistema incluso podría permitir reducir las esperas. “Si en el mediano plazo, las horas de espera pueden bajar de seis a cuatro, para mí será un indicador válido”, cerró Riquelme.

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