Chile

El drama, indignación y salvación de los polluelos de gaviota que dos personas lanzaron desde el techo de un edificio

Un repudiado acto contra fauna silvestre ocurrió en la playa de Maitencillo, pero movilizó a la comunidad, redes sociales y autoridades. Este fue el desenlace para los retoños y los acusados.

El drama y salvación de los pollos de gaviotas lanzados desde edificio.

Consternación nacional provocó el video donde se aprecia a un hombre y a una mujer lanzando a dos polluelos de gaviotas dominicanas (Larus dominicanus) —la más común en las costas— desde lo alto de un edificio en Maitencillo el martes 6 de enero, a eso de las 3 de la tarde.

Las imágenes fueron grabadas por una familia que vivía cercana al condominio Entre Lomas, lugar del terrible hecho en la Región de Valparaíso.

“¡Nooo!”, exclama una de las mujeres que presenciaba el acto en la comuna de Puchuncavi, en el sector Chungungo, frente al mar, mientras, sin pizca de empatía, un sujeto agarraba a los polluelos para lanzarlos desde el techo del departamento, mientras las gaviotas trataban por todos los medios de salvar a sus pequeños, esfuerzos que eran neutralizadas con una mujer que las ahuyenta a punta de varillazos.

El clip no tardó en viralizarse en pocas horas, y se tomó la pautas informativas de distintos medios de comunicación. Inclusive, desde el municipio, el SAG, la delegación presidencial y Senapred tomaron las acciones pertinentes de este caso.

Incluso, este drama fue abordado en el matinal Mucho gusto (Mega), espacio donde el conductor, José Antonio Neme, declaró: “La gente que no tiene una relación sana con la naturaleza y los animales silvestres me causa la mayor sospecha: desconfío”.

Las personas se enfrentaron a los padres de las gaviotas que protegían a sus pollos.

En conversación con La Cuarta, un miembro de la familia que captó este lamentable suceso —y que pidió guardar su identidad— contextualizó que es normal ver fauna en el lugar, teniendo en cuenta su cercanía con la playa; incluso era un lugar donde suelen nidificar y donde todos los veranos la comunidad disfrutaba esta fase de su ciclo natural: la reproducción y crianza.

Cabe destacar que en la zona existe una gran cantidad de aves como torcazas, pelícanos, ostreros y teros, además de mamíferos como toninas y chungungos, siendo un balneario de aguas calmas.

La mujer destacó el rápido trabajo de las autoridades y, sobre todo, de la comunidad: “Esto muestra lo lindo de una comunidad unida y que quiere cuidar su flora y fauna, ya que fue fundamental para poder denunciar y visibilizar este crimen”, enfatizó.

“Como administración, condenamos energeticamente este tipo de acciones, que atentamente contra la vida silvestre y vulnerar la normativa vigente de protección animal”, declaró el alcalde de Puchuncaví, Marcos Morales.

En redes sociales circuló la versión de la mujer responsable, quien se ocupó de alejar a la madre de los polluelos.

“Soy la vecina de los polluelos, permítanme un minuto para explicar. Estoy trabajando con un maestro en mi pequeño jardín, las gaviotas no nos dejaban de amenazar con sus gritos y líquidos, muy inquietas”, comenzó explicando.

Luego mencionó que subió al techo para, supuestamente, ayudar: “Había un polluelo atrapado en una canaleta de agua, casi muerto, lo tomamos y al otro, al tomarlo, las gaviotas nos atacaron. Son realmente agresivas y totalmente entendibles, pero ellas estaban desesperadas, yo creo, por el polluelo atrapado. Luego, obvio, los soltamos porque no nos dejaban poder bajarlos de otra manera”, siguió.

Para finalizar, lamentó que se haya tomado un “enfoque tan equivocado” de la situación, lamentando soltar al “chiquitito”, pero argumentando que fue por la agresividad de las gaviotas. “Lo importante es que ambos están bien y sus mamás los tienen a ambos con vida”, cerró

Qué pasó con los polluelos

La Fiscalía recibió la denuncia y, durante la misma tarde, Carabineros coordinó con el SAG para ir al lugar junto al veterinario de la Municipalidad de Puchuncaví.

Las aves fueron encontradas al lado del edificio, entre pinos, docas y arbustos, sin presentar “ningún daño”, luego de revisados por personal del veterinaria, especialmente en sus patas y alas.

Según averiguó La Cuarta con personal veterinario, a pesar de que cayeron al menos desde unos dos pisos —unos cinco metros—, el que hayan salido ilesos se debería a que, por su naturaleza voladora, estas aves tienen huesos más livianos; y además, al ser tan sólo unos polluelos, su estructura ósea de por sí es es más “blandita”.

Los polluelos fueron revisados para asegurarse de que no sufrieron ninguna lesión. Cedida por: Pet Sitter Maitencillo (@pets_maitencillo)

Los nenes sólo estaban algo deshidratados, lo que podría explicarse por la exposición al sol y el estrés.

Una vez revisados, se los reubicó en el mismo nido donde se encontraban en el techo del edificio. Los padres siguieron revoloteando en el sector —que es conocido en el sector por ser sitio de anidamiento de estas gaviotas—, por lo que se reencontraron.

De hecho, el SAG tenían listas las jaulas para llevarse a los retoños, pero en vista de que las gaviotas adultas seguían ahí, los devolvieron a su nido.

Los polluelos fueron rescatados por personal del SAG y de la Municipalidad. Cedida por: Pet Sitter Maitencillo (@pets_maitencillo)

Según señalan desde Fiscalía, al estar sin heridas ni lesiones, “no se configura el delito de maltrato animal”, precisaron.

Ambos imputados, quienes concurrieron por sus propios medios a Carabineros, quedaron apercibidos en la investigación.

Los antecedentes fueron entregados a la Fiscalía Local de Quintero, que quedó a cargo de la investigación para determinar si existió alguna falta y que, en ese caso, haya una multa.

Los polluelos fueron devueltos a sus nidos. Cedida por: Pet Sitter Maitencillo (@pets_maitencillo)

Cómo nacen y crecen estas gaviotas

Franco Villalobos, coordinador del programa de aves acústicas de la Red de Observadores de Aves (ROC), comenta sobre la gaviota más común de Chile que esta especie pone entre uno y tres huevos por nidada.

Luego, según señala a La Cuarta, aunque el cuidado sería biparental, los huevos son incubados por la hembra (Rafael Housse, 1945) durante casi un mes —entre 24 y 30 días—, generalmente en colonias; o también en parejas solitarias, ya sea sobre rocas, arenas o en estructuras antrópicas como techos de galpones o edificios, lo que ha quedado más que en evidencia tras todo el revuelo de las últimas horas.

De todo salir bien, en alrededor de un mes y medio estos polluelos ya serán volantones (cuando ya tienen plumas pero no son voladores expertos), por lo que empezarán a volar e iniciar y, lentamente, a despegar hacia un independencia.

Eso sí, con suerte, les tomará un par de años adquirir su plumaje adulto; antes, más bien serán “medios marrones, grisáceos, con un escamado en el plumaje y el pico negro”, describe otro ornitólogo al diario pop. Estos individuos es común verlos congregados, por ejemplo, en playas resguardadas y caletas.

A raíz de todo el revuelo, Villalobos destaca: “Es súper importante que la gente tenga esta preocupación por la vida silvestre y diría que allí esta la principal lección”.

Además, el mismo experto percibe que “la gente siente cariño y empatía por la vida silvestre y diría que si esa energía se canaliza bien a través de denuncias como en este caso; o bien, acciones y organización en torno a la biodiversidad pueden resultar muy beneficiosas para su conservación”.

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