Palma gritará al cielo goles de Chile

Relator era vecino del fallecido Juan Antonio Torres y hoy dedicará su trabajo al "lanzahuevos".


Una enseñanza de esfuerzo y valentía nos dejó a todos el incansable dirigente de los jubilados, Juan Antonio Torres, quien en la madrugada de ayer falleció en paz en su casa de Puente Alto.

La noticia nos remeció a todos, ya que quien hiciera de los huevazos su única arma de lucha siempre quiso ganarle a la muerte y a pura fuerza se mantuvo con vida hasta las 4 de la madrugada de ayer.

A su viuda Inés le pidió un vaso de agua y también que lo llevara al sofá del living, donde finalmente se entregó a los brazos de Dios.

Don Juan Antonio tenía 78 años y sufría insuficiencia renal, diabetes y otros achaques que le causaron una amputación y hace 5 años lo obligaban a dializarse.

Su última gran pena la sufrió hace 3 años, cuando murió uno de sus mejores amigos, Guillermo Palma, padre del relator deportivo Claudio Palma.

En Arequipa, el profesional de canal 13 recibió con infinita pena el fallecimiento de Juanito y hoy prometió gritar hasta el cielo la ansiada clasificación de Chile al Mundial Sub-20 de Colombia.

“Para él mi corazón y mi admiración. En estas horas tristes le envío mi consuelo a sus familiares y la promesa de dedicarles la transmisión del partido contra Ecuador”, dijo Palma desde Perú.

El relator conoció a don Juan en las canchas de Puente Alto. “Yo jugaba en el ‘Granja Junior’ y él era dirigente del ‘Luis Matte Larraín’. Siempre lo veía al lado de la cancha, preocupado de los niños y de que nunca les faltara yogur, fruta ni bebida. Los recursos no eran muchos, pero él nunca le falló a nadie. Con él no existían los momentos malos”, recordó con emoción el cantagoles.

Tras 40 años de convivencia, don Juan Antonio se casó con Inés Cabezas en octubre de 2005. Ambos se conocieron en la Caja de Empleados Particulares y en la noche de bodas ella le cantó a Juanito la canción “A mi esposo”, de Palmenia Pizarro.

Don Juan fundó la Central de Jubilados, Pensionados y Montepiadas y, en su lucha por los viejitos, no dudó en venderle su alma al diablo.

“Fue candidato a regidor por el Partido Nacional, salió dos veces en la campaña del NO, votó por Fra Fra Errázuriz y después apoyó a Frei”, recordó su hijo, el periodista hípico Juan Antonio Torres.

A él y sus 3 hermanos, a su viuda Inesita y a sus 7 nietos y 4 bisnietos, nuestro corazón y el consuelo de que les queda el ejemplo de su inmenso coraje.

Ese mismo valor y arrojo lo llevó sin miedo a tirarles huevos a diputados y senadores, hacer huelgas de hambre y romper claras y yemas en La Moneda, ministerios y sedes de partidos políticos.

 

EN 1993 PARTIÓ EL LESEO EN LA MONEDA

El 17 de mayo de 1993 Juan Antonio Torres empezó a tapar a huevazos a las autoridades.

Ese día, el profeta de los jubilados lanzó su primer huevo contra las paredes de La Moneda.

Se convirtió en casero de la Primera Comisaría y nunca pagó una multa.

En 1995 encabezó una histórica huelga de hambre en protesta contra 15 senadores que presentaron una queja ante el Tribunal Constitucional (TC), tras la aprobación de la ley de reajuste extraordinario en favor de los jubilados.

Juan Antonio Torres está siendo velado en calle Ernesto Alvear 23, Puente Alto, y su funeral se realizará hoy en la tarde en el Cementerio General.

Seguir leyendo