Gonzalo Jara

Gonzalo Jara reveló su cariño por Eduardo Bonvallet

Aunque el “Gurú” siempre lo tiraba a partir, el hombre del dedo juguetón contó su admiración por el comentarista. También desclasificó que Vidal toma pastillas para el tuto.

En tiempos de cuarentena por el coronavirus se han vuelto comunes las entrevistas por video, donde varios deportistas abren su intimidad para pasar el rato de aburrimiento.

En esta oportunidad fue el turno de Gonzalo Jara, quien ventiló sus mejores chuletas con Manuel De Tezanos en su ya popular canal de YouTube “Balong”, donde el bicampeón de América no esquivó nada.

Si bien un tema fundamental y puntudo fue el de su dedo juguetón de 2015 contra Uruguay, el defensor, actualmente en Monarcas de México, se emocionó más al recordar a Eduardo Bonvallet, pese a que siempre le tiraba palos en sus comentarios.

“Nos reíamos mucho, lo veía. Era admirador de él y lo escuchaba, en la mayoría de las cosas tenía mucha razón y entendía que era un personaje. De hecho, me encontré con Bonvallet varias veces. Hablamos, y en su forma de ser era muy directo”, comentó Jara.

Si bien le cargaba la mano, para el defensor no había problema.

“Lo que hablaba en televisión me lo decía a mí. No tengo mala opinión de él. Siempre lo respeté como periodista. Soy de los jugadores a los que critican mucho, pero yo no salgo a pelearme con los periodistas”, añadió el rudo de Hualpén.

Con esa misma sinceridad aseguró ser muy autocrítico con su desempeño, aunque dedicó palabras a los que siempre lo mataron por estar en la Roja. “¿Cómo puedo demostrar? Con todos los entrenadores jugué”, enfatizó.

Anécdotas

Jara lleva años en la selección, donde cuenta que ha pasado de todo. Eso sí, a la hora de contar una anécdota echó al agua a Arturo Vidal en la Copa Confederaciones. “Un día nos despertamos apurados, nos lavamos y salimos derecho al bus. Llegamos bien a la hora y cuando veo al Arturo tenía las zapatillas cambiadas. Le dije ‘tení mal las zapatillas’. Estaba dormido, porque había tomado pastillas para dormir, unos relajantes. Seguía bien dormido y él decía no, no, no”, contó el “Inmortal”.

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