Por Paulo QuinterosAvenged Sevenfold en el Estadio Bicentenario: una noche de fervor y rock incombustible
Con un setlist que cruzó toda su carrera, la banda sostuvo un show de alta intensidad frente a una audiencia chilena entregada de principio a fin.

Desde el comienzo de su presentación en el Estadio Bicentenario de La Florida, la performance de Avenged Sevenfold se entrelazó de forma natural con la reacción de una audiencia que estuvo entregada desde el minuto uno.
Basta decir que, desde la primera canción, “Game Over”, hasta la última, “A Little Piece of Heaven”, los coros, los saltos y el descontrol fueron parte recurrente de una comunión constante entre la banda y su público.
Por eso no fue raro escuchar, en más de una ocasión, a su vocalista Mr. Shadows decir que Santiago era la audiencia más ruidosa, o relatar cómo, al hablar con otros músicos, todos coinciden en que el público sudamericano es el que despliega mayor energía.
Incluso, en un momento, preguntándose por qué el rock seguía siendo tan grande en esta parte del mundo, rememoró una presentación anterior, como teloneros de Iron Maiden, para remarcar que el rock siempre ha tenido un arraigo especial en esta parte del mundo.

Y claro, el desempeño de Avenged Sevenfold no se quedó atrás para responder a esa idea, realizando un trabajo musical de primer nivel que derrochó energía, entrega y, por supuesto, grandes dosis de rock.
Aunque su disco más reciente, Life Is But a Dream… (2023), fue el que tuvo más presencia en el setlist, el recorrido fue amplio y transversal, abarcando prácticamente toda su carrera desde Waking the Fallen (2003).
De ese modo, dieron rienda suelta a sus canciones más populares y coreadas: desde las icónicas “Bat Country” y “A Little Piece of Heaven” hasta temas más recientes como “So Far Away”, “Afterlife” y “Hail to the King”, junto a una de las más descontroladas de la noche: “Nightmare”.
En medio de todo eso hubo mosh pits, saltos, bengalas, globos blancos e incluso una antorcha improvisada con papel encendido, como expresión de un estado de exaltación colectiva que dejó cuerpos sudorosos, voces rasgadas y un sentimiento generalizado de satisfacción por lo vivido.

Esa fiesta de grandes momentos también dejó en evidencia que, pese a no ser la banda de heavy metal más masiva entre las que irrumpieron a fines del siglo pasado - como Slipknot o System of a Down -, Avenged Sevenfold cuenta con un arrastre devoto y transversal, plenamente palpable en el Estadio Bicentenario de La Florida.
De ahí que este fue una noche que confirmó la vigencia de la banda en formato estadio y, sobre todo, su capacidad para sostener un vínculo intenso con su público, transformando el concierto en una celebración colectiva donde el repertorio, la energía y la respuesta de la audiencia se potenciaron mutuamente.
Y es ahí en donde quedó claro que Avenged Sevenfold sigue teniendo una excelente convocatoria y una entrega musical de gran nivel a casi tres décadas de su surgimiento.
Imperdibles
Lo último
hace 59 min
10:22
10:08
09:57
09:18
Lo más leído
1.
2.
3.
5.



















