El vacío que dejó en la tevé de "Cocinando con Mónica"

Han pasado los años y hoy la oferta programática de la TV abierta no muestra un programa dedicado especialmente al arte de los sabores. Y pucha que hace falta, sobre todo en estos tiempos de cuarentena donde todos en alguna medida hemos metido las manos a la olla con disímiles resultados.

Es muy probable que generación millenial desconocerá quién fue Mariana Salinas. A ellos le contaré que era la conductora del programa "Cocinando con Mónica" que fue al aire en los años '70 y '80 a través de UCV, TVN y Canal 13.

La recordada figura de la TV de antaño falleció recientemente a los 86 años. En la memoria de los televidentes de ayer quedaron sus espacios de cocina en blanco y negro como era la tevé en aquellos años. Mariana es considerada una pionera en la industria. En esos años no existían los segmentos de cocina en los programas matinales y por eso es un precursora del género culinario en pantalla.

Han pasado los años y hoy la oferta programática de la TV abierta no muestra un programa dedicado especialmente al arte de los sabores. Y pucha que hace falta, sobre todo en estos tiempos de cuarentena donde todos en alguna medida hemos metido las manos a la olla con disímiles resultados.

En mi caso gracias a tutoriales de Youtube puedo sobrevivir. Sin embargo, hay una generación que opta por la TV tradicional. Ellos son, de alguna forma, los viudos de "Cocinando con Mónica". En la actual escena televisiva, caracterizada por una aguda crisis económica, es dable pensar en un programa con un esquema de cocina.

Pero ojo, no con ingredientes inalcanzables ni platos sofisticados. Me refiero a cocina chilena/popular de tomo y lomo. Esos platos baratos y sin grandilocuencia, como unas guatitas a la jardinera, un pastel de papas o un charquicán de cochayuyo. Un programa así no requeire grandes infraestructuras escenográficas. En la simpleza está la clave. Ah! Y en contar con un persona con carisma y conocimientos, como lo era Mariana Salinas.

Para dar con la conducción no es vital que sea chef ni que haya estudiado en Francia. Basta con sentido común y olfato para lanzarse y ser un verdadero Remy, el hábil ratoncillo de "Ratatouille".

Mientras se encienden las ampolletas, vaya un homenaje póstumo a "Cocinando con Mónica", el programa insigne que enseñó a cocinar a nuestras madres y abuelas.

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