John Lennon y Yoko Ono desnudos: Historia de la foto de dos vírgenes

Autor: La Cuarta

En mayo de 1968 el músico y la artista japonesa -que hoy cumple 88 años- iniciaron un romance que fue más allá de lo afectivo. Además fueron compañeros creativos, y los hicieron notar desde su primer encuentro en que grabaron un álbum experimental, cuya portada, en que ambos posan desnudos resultó especialmente controvertida. Acá, una breve historia de la fotografía que resumió el ideario de una pareja separada solo por la muerte -y alguna infidelidad-.


Casi como un chiste para evadir la tensión, lo primero que hizo Ringo Starr cuando vio la portada del álbum Two Virgins, fue hacer notar que en un rincón figuraba un periódico. Aunque siempre tenía una sonrisa, el baterista de los Beatles, en realidad estaba muy preocupado.

Aquel LP era un trabajo en solitario de John Lennon junto a su nueva pareja, la japonesa Yoko Ono. Hasta ahí, nada muy escandaloso salvo por la fotografía de la portada, en que ambos posaban desnudos. Como dos vírgenes, tal como el título de la placa.

“John, tú haces todo esto y a ti te parecerá fantástico, pero sabes que todos tendremos que rendir cuentas”, le espetó Starr, mientras miraba la fotografía nuevamente como para convencerse de que en realidad, ahí estaba su compañero, desnudo.

Lennon, levantó la mirada y como era habitual en él, resolvió el asunto solo con una frase. “Vamos, Ringo. Solo tendrás que contestar el teléfono”.

Y así ocurrió. Ringo recibió algunas llamadas de los ágiles de la prensa que buscaban su impresión sobre la noticia de la jornada. “La prensa estaría llamando, y justo en ese momento no quería que me molestaran -recuerda en The Beatles Anthology-. Pero al final eso es todo lo que tenía que hacer: contestar el teléfono. Estuvo bien. Dos o tres personas llamaron y dije: ‘Mira, tiene el Times en la portada’”.

Una noche en el ático

Two Virgins era un primer paso. Un título con el que sus autores se presentaban al mundo con la idea de que no tenían nada que esconder. De allí, la idea de posar desnudos para la portada. “Nos sentíamos como dos vírgenes porque estábamos enamorados, nos habíamos encontrado e intentábamos crear algo.Y quisimos enseñarlo”, explicó Lennon tiempo después.

Aunque se publicó en noviembre de 1968, en realidad el álbum resume una apasionada noche de mayo. Un encuentro en la mansión de John en Kenwood, en que por fin, pudieron dejarse llevar por la creciente tensión sexual que había entre ellos. Y en el ático, entre máquinas de grabar e instrumentos, ambos crearon una música extraña, experimental y alejada de cualquier convención de la música pop.

John solía grabar sonidos raros con sus máquinas, casi como a modo de juego porque no era muy competente en asuntos técnicos. Pero la presencia de la japonesa lo liberó. “Ella vino a la casa y no supe qué hacer; así que subimos a mi estudio y le puse todas las cintas que había hecho, todas estas cosas extravagantes, algo de comedia y algo de música electrónica”, recordó tiempo después.

“Había muy pocas personas a las que pudiera tocar esas cintas. Ella quedó adecuadamente impresionada y luego dijo: ‘Bueno, hagamos una nosotros mismos’, así que hicimos Two Virgins -agregó-. Era medianoche cuando terminamos, y luego hicimos el amor al amanecer. Era muy hermoso”.

John y Yoko se conocieron la noche del lunes 7 de noviembre de 1966 en la víspera de la inauguración de la muestra Unfinished Paitings & Objects que la japonesa montó en la galería Indica, la que se ubicaba en el sótano de la librería del mismo nombre en Londres. En ese momento ella tenía 33 años y él 26, cumplidos hacía poco menos de un mes. Ambos estaban casados con otras parejas de las que acabaron divorciándose.

Tras un tiempo de intercambio de cartas y llamadas telefónicas, ocurrió el encuentro en mayo del 68′. Allí fue cuando el músico invitó a Ono a su casa, aprovechando que su esposa, Cynthia, estaba en Italia. Esa noche no solo comenzó el romance, sino que fue una la declaración inicial: no solo serían compañeros sentimentales, sino también creativos.

“Two Virgins salió por casualidad. Me dí cuenta que había alguien tan chiflado como yo y a quien también le gustaba una música que no era ni de pop ni de baile. Eso que llaman vanguardia”, detalla en una entrevista citada por The Beatles Anthology.

Con su carrera como artista, Yoko acercó a John a otros lenguajes. Por ello es que la fotografía resumió su interés en expresiones artísticas diferentes a los diseños habituales de los discos mainstream. La fotografía fue tomada en octubre de ese año en el sótano del departamento de Montagu Square de Londres -propiedad de Ringo Starr-, donde Lennon y Ono vivían temporalmente.

“Los dos estábamos un poco avergonzados cuando nos retiramos para la foto, así que la tomé yo mismo con un obturador de acción retardada -recuerda Lennon-. La imagen era para demostrar que no somos un par de monstruos dementes, que no estamos deformados de ninguna manera y que nuestra mente está sana. Si podemos hacer que la sociedad acepte este tipo de cosas sin ofender, sin reír, entonces estaremos logrando nuestro propósito”.

Pero, de forma previsible, la imagen provocó ciertas reacciones. Si bien, la cultura hippie y el cine, estaban normalizando el desnudo como expresión, el que dos famosos del momento se mostraran de esa manera era algo inusual. De allí que tanto EMI como Capitol se negaran a distribuir el álbum, debido a la foto de la portada.

Por ello, John y Yoko recurrieron a la compañía independiente Tetragrammaton, la que para evitarse problemas, decidió ocultar la carátula envolviendo cada copia en una funda color marrón. Pese a todo, tiempo después fue publicado por Apple, el sello creado por los Beatles. Como una ironía, y para tomarle el pelo a todos, la pareja agregó a la portada una frase de la Biblia: “Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban”.

La portada del álbum Two Virgins

#Tags


Seguir leyendo