El crudo episodio que esconden los polémicos viajes de Wilma González a Dubai

Wilma González aseguró anoche en Más Vale Tarde que ignoraba que muchas modelos viajan a Dubai a prostituirse. Que la primera vez que fue, tampoco conocía lo peligroso que es ese mundo de jeques y magnates ávidos de oscuros placeres, en los clubs de lujo de los Emiratos Arabes.
La ex Miss Playboy TV de España reconoció que siempre ha existido una nube de misterio sobre sus dos estadías en Dubai. Y en el late show de Mega que gana en rating –MIRE ESTA NOTA CON EL RANKING Y UNA ENTREVISTA A ALVARO ESCOBAR- desclasificó su historia más secreta. Esto fue parte de lo que dijo:
“En España, los Emiratos Arabes y todo este tipo de lugares son un poquito más normales de visitar. Mucha gente va de vacaciones a Dubai y Abu Dhabi, que son lugares súper cool, súper top, con edificios altos, playas hermosas, mucho lujo, prostitución también. Hay de todo, como en todas partes. Están los jeques, los hombres más poderosos del planeta, entonces, me imagino que eso viene ligado a algo”.
“Yo llego por una empresa, por un chico que conocí en Madrid y estudiaba Ingeniería allí. No era tan amigo tampoco. Me contacta y me dice que conoce a un chico más, que yo conocía, que era holandés, para ir a trabajar a Plastic, una discoteca así como Pachá, que tienen varias discotecas en varios sitios. Era como ser imagen”.
“Cuando llegué, al principio era como ir a cualquier trabajo en España. Te ponías la camiseta, algo así como los teams acá. Además, hacíamos showroom -desfiles de moda privados de alguna boutique- porque la mujer árabe, la que tiene plata, lleva el burqa, va toda tapada, que sólo se le ve esta franjita de los ojos, pero debajo lleva la última colección de Dolce & Gabbana. Son las mujeres de los jeques”.
“Ellas no se cambian de ropa ni siquiera en un vestuario. Entonces, contratan a chicas ni tan altas, ni tan flacas, no la típica modelo de un metro y 80 y 40 kilos, sino que exuberantes, con una altura normal. Y ahí entré yo, a desfilar para las mujeres con mucha plata, en un mall de tiendas de súper lujo. Súper normal, eso es a lo que yo fui, vas a trabajar”.
“Pero qué es lo que pasa… Que tú sales, vas a fiestas, y en una de las fiestas me encontré que, claro, hay muchísima prostitución. Hay varias chicas que se dedican a un poco de todo. Es una moneda muy común que en Dubai hay prostitución y, sobre todo, de chicas de tez blanca, rubitas de ojos claros, que ahí se vuelven locos".
"De día no lo ves, es cuando sales de noche a las fiestas. Te ofrecen de todo, el oro y el moro. Algunos normalmente hablan inglés, español. Son hombres súper cultos, que viajan un montón. Pero algunos no se comunicaban tan bien, venían con un Rolex y te hacían (un gesto). Y sonreían y te lo ofrecían. Yo me quedaba así: ‘¡qué le pasa a este!’. Luego me di cuenta de que lo que quería era irse a negociar... Igual es heavy”.
“Fui dos veces a Dubai. La primera vez desconocía totalmente (el tema de la prostitución). Luego lo vi y digo: ‘Bueno, aquí cada una que haga lo que quiera’. Al venir de un país un poquito más normal, como España, decía: ‘Vengo un poco más protegida, qué me va a pasar, nada, si vengo por una agencia, si acá cada una hace lo que quiere’”.
“La segunda vez que yo fui, le envían un mensaje a un amigo mío, que era como el relacionador público de una discoteca, y le dicen ‘quiero que venga la Playboy’, porque yo ni siquiera tenía nombre. Para ellos ser chica Playboy es como ser prostituta, porque el mundo musulmán es súper complicado y machista. El mensaje decía ‘quiero que venga al vip de tal lugar’. Y yo: ‘¡Qué me voy a ir con ese viejo asqueroso!’. No fui”.
“Pasan los días, lo pasé bomba, con mis amigos. Y el día que me iba a ir al aeropuerto, una azafata, una de tierra, que trabajan ahí, me dice que no me puedo ir, porque una persona me había anulado el pasaje. Y era esta persona, a la que me había negado a irme con él. Obviamente que no podía secuestrar".
"Me quedé llorando en el aeropuerto. No cobré, porque él pidió que no me pagaran nada de mis trabajos. Yo gritaba y me ponía histérica. Estuve horas solucionando el problema. Tuve que pedirle ayuda a mis amigos para poder sacar el pasaje. No pude viajar en esa aerolínea, en otra sí. Yo me creía que estaba en una película, a ver cómo me iban a secuestrar. Nunca más volví”.
VEA AQUÍ EL VIDEO DE LA ENTREVISTA
Imperdibles
Lo último
13:12
13:03
26 AGOSTO
Lo más leído
1.
3.

















