“Se abre la puerta y no la veo por ningún lado”: La historia de la “Rubia de Kennedy” millennial que impactó a Daniel Fuenzalida en su programa radial

En el programa de Daniel Fuenzalida de Radio Pudahuel, ¿Cómo andamos por casa?, hay una sección llamada “Pasando cambios, Historias sobre cuatro ruedas”, en la cual los conductores llaman y cuentan sus historias más extraordinarias.
Fue en ese contexto que el pasado miércoles un hombre que se identificó como “Joaquín” relató una de las historias más impactantes del programa. Según él, mientras trabajaba para una aplicación de viajes, le ocurrió un suceso paranormal muy similar a la famosa leyenda de la “Rubia de Kennedy”:
“En dos ocasiones, y yo pensaba que era un mito, pero me topé con la ‘Rubia de Kennedy’. Esto fue hace como dos años. Una noche de invierno por el Alto Las Condes tomé a una mujer, me voy conversando con ella y todo normal.
“Se sentó atrás y recuerdo que venía con bolsas. Me cuenta que hace poco se había separado y que había estado despechada. La vi como afectada… Por la calle Estoril siento que se abre la puerta y no la veo por ningún lado poh. Quedé consternado, pero no le dí mayor relevancia, dije ‘a lo mejor es una mala pasada de la mente’”
Daniel Fuenzalida: “¿La dirección de destino la guardaste? ¿Te acuerdas dónde era?”
Joaquín: “Sí, la guardé. Era por la caletera de Kennedy en unos departamentos. Después supe que por esas torres tiempo atrás hubo un incidente donde unas mujeres murieron, como que se tiraron de un departamento, como que un compadre hizo una fiesta…”
Fuenzalida: “¿Estás hablando de ese caso de una niña que cayó y llegó a la justicia porque se pensaba que el pololo la había tirado?”
Joaquín: “Exactamente. En esas torres… La segunda instancia pasó como al mes siguiente, en el mismo lugar, yo sospeché al comienzo, porque era muy similar. Como de 1,70, rubia, con melena, de unos 35 años.
“Esta vez fue más liviana la conversación, pero me contó la misma historia, que estaba deprimida y despechada. Me dio miedo, no lo voy a negar, pero sentí la energía de ella y sabía que no me iba a hacer daño, como que esperaba ser contenida.
“Y ya lo confirmé cuando le reconocí la voz. Era la misma voz. Le pregunté qué es lo que quería y me dijo que solamente ser escuchada”
Fuenzalida: “Ooh, que heavy que te pasé dos veces la misma cuestión”.
Imperdibles
Lo último
12:21
01:47
00:58
30 JULIO
30 JULIO
Lo más leído
1.
2.
3.















