
Desde hace un mes que Hugo Chávez, mandatario de Venezuela, ocupa su programa radial "Aló Presidente", para hablar del golf.
Pero no es que se las esté dando de comentarista, ni mucho menos que ahora sea su deporte predilecto.
El asunto es que Chávez comenzó a hilar fino tras una pregunta de un auditor en su cocido, y sacó a relucir todo el Aristóteles, Platón y Kafka para lleva dentro para calificar al golf como un deportes "burgués".
Los ataques del mandatario chévere partieron desde la tesis de que el golf está restringido a una minoría de clase alta, hasta la burla por los carritos que los golfistas utilizan para desplazarse por el campo, y que según él, ilustran el carácter perezoso de la disciplina.
Pero el tema no quedó ahí, ya que Chávez se calentó de verdad y tras hacer puros "bogey" (dar más golpes de los necesarios) con sus comentarios, se mandó un "hoyo en uno" al comenzar los trámites para cerrar el campo de Maracay, el más importante del país, y el de Caraballeda, otro de los más famosos.
El tema central, pasa que el "Tiger venezolano" quiere ocupar los terrenos para utilizarlos en la construcción de viviendas. "Los ricos que quieren jugar golf en campos públicos en Maracay, pueden construir otro a las afueras de la ciudad" cerró con su "palo de salida".
Pero esto de si el golf es burgués o no, llegó a oídos de Estados Unidos, donde no le perdonan ni una a nuestro tío.
Hoy, el portavoz del Departamento de Estado, quien juega al golf una vez a la semana, fustigó al presidente venezolano y le respondió señalando que es un "ataque injustificado" a este deporte.
Philip J. Crowley, quien se autodenominó como "el embajador plenipotenciario para el golf" onda "Capitán América", manifestó que "la sugerencia de que el golf, un deporte realmente global, sea burgués, es francamente un mulligan (un golpe fallido)", cerrando el juego por ahora.
Imperdibles
Lo último
hace 52 min
18:57
18:24
19:28
17:27
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
6.


















