Por Axel ChristiansenPreview: Star Wars Zero Company combina el combate estratégico y la experiencia cinematográfica
Antes de su lanzamiento en el mercado, probamos el nuevo juego de la saga galáctica que se enfoca en contar una historia original donde la personalización de la experiencia es parte del paquete completo.

La elegancia de una partida de ajedrez con el drama de una buena aventura intergaláctica. Así es como podemos resumir la experiencia que es jugar Star Wars Zero Company, el nuevo videojuego del mundo de la Guerra de las Galaxias que saldrá a la venta el próximo 27 de agosto para PC, PS5 y Xbox Series X/S.
Y es que a diferencia del universo cinematográfico, donde ni las últimas series ni películas han logrado cautivar al público con sus propuestas, en el mundo de los videojuegos los fans de Star Wars están bastante bien cuidados.
Electronic Arts ya demostró saber trabajar con la franquicia con la serie Jedi: Fallen Order y Survivor, y ahora como parte de la misma familia de proyectos llega una aventura que para muchos suena como un sueño: ¿Qué pasaría si mezcláramos la jugabilidad de un clásico como XCOM con el mundo de Star Wars?

El resultado es Zero Company, una comparación que no está demasiado lejos considerando que el estudio detrás del juego, llamado Bit Reactor, está fundado por ex trabajadores de Firaxis, la compañía que trabajó originalmente en la serie XCOM y cuyo resultado en el juego es tal cual uno lo imagina.
En La Cuarta tuvimos acceso a una copia anticipada para revisar una fracción del título y contarles, de primera fuente, cómo es que funciona este juego y si es que vale la pena invertirle nuestro tiempo no solo como fans de Star Wars sino que también de los videojuegos.
Una de las cosas interesantes de Zero Company es que se trata de una historia en gran parte original. Está situada en la era de las Guerras Clon y sus protagonistas no son parte de ninguna de las películas ni series conocidas. En este juego tomaremos el control de Hawks, un ex oficial de la República que ahora ha formado una escuadra de mercenarios encargados de hacer el trabajo sucio para los que lo necesiten en la galaxia.

Cuando los conocemos el negocio no va bien, pero rápidamente son contactados por el bando de la República para concretar una misión que los llevará a descubrir una amenaza latente en la galaxia mucho más grande de lo que imaginaban.
El sistema de juego en Star Wars Zero Company es sencillo y prácticamente el mismo si has jugado títulos como XCOM, Midnight Suns o incluso parientes como Final Fantasy Tactics. Son combates por turnos en donde podrás controlar a tu escuadrón de cuatro personajes a través de un campo de batalla lleno de obstáculos, coberturas, trampas y flancos. Cada personaje posee un número limitado de puntos de acción que definirán cuándo pueden moverse, atacar, ponerse a hacer guardia, curarse, ayudar al resto, revivir a un compañero y más.
Una vez que hayas gastado todos tus puntos de acción, o bien decidas que ya fue suficiente, terminas tu turno y le toca a tu rival, que hará lo mismo. Posicionarse es clave para no quedar a merced de los enemigos, quienes tendrán menor o mayor éxito en sus ataques dependiendo de su tipo de arma, pero también de si tienes una buena cobertura o bien quedaste a quemarropa. Lo mismo para uno cuando ataca.

Así, las rondas irán pasando con acciones para uno y después para el otro hasta que el jugador cumpla sus objetivos —que suelen ser cosas simples como eliminar a todos los enemigos— a otras más complejas como ir a buscar un rehén y luego escapar con todas tus unidades. A veces también un evento dentro del mapa llama a enemigos más fuertes que requieren otras estrategias de ataque.
Lo que diferencia a este juego de otros similares son dos elementos muy particulares: el primero es la personalización y el segundo, la narrativa integrada al juego mismo.
Hawks, nuestro protagonista, es totalmente personalizable a nivel de género, raza y vestimenta. Incluso puedes elegir entre varias voces, aunque hay un Hawks por defecto que es el que escogí para el testeo. Además de eso, y aunque el juego es completamente lineal en el sentido de que hay una serie de misiones que debes cumplir en orden para avanzar con la historia, entre medio tendrás que hacer elecciones que influirán en tu ruta, el tipo de misiones que aparecen y tu influencia en la galaxia para poder ganar más ventajas en los combates.
El juego también cuenta con un sistema de “Ciclos”, que son la medida de tiempo con el que avanza el juego. Si bien eres libre de escoger qué rutas y misiones tomar, estas caducarán cada cierto número de ciclos, lo que significa que muchas veces te verás enfrentado a la situación de que no puedes resolverlo todo de una sola pasada, por lo que cada partida puede terminar siendo muy diferente al resto. Algunos pueden maximizar su tiempo para tratar de jugar lo más posible, mientras que quienes gozan de pasar los juegos lo más rápido posible podrán adelantar las misiones críticas.

Y el último y fundamental aspecto de personalización son los propios escuadrones, cuyos miembros podrás ir reclutando y armando como te plazca. Hay un par de miembros “oficiales” con los que partes, pero rápidamente verás que para sacar el jugo táctico necesitarás reclutar más mercenarios a tu equipo. Estos tienen clases diferentes, que permiten así adaptarse a todo tipo de misiones como tropas de asalto, de ataque a distancia o curadores, e incluso puedes usar robots de ayuda que, si bien no atacan directamente a los enemigos, son fundamentales para ayudar a tu equipo. La opción es totalmente tuya y el juego invita a ir experimentando con todo tipo de formaciones.
¿Lo complicado? Los personajes que mueren en combate lo hacen para siempre, salvo que la misión indique lo contrario, que por lo general es mantener vivo a Hawks u otro personaje con el que te obliguen a ir. En ese caso, la misión se reinicia, pero si no, las unidades pueden salir heridas y, en el peor de los casos, morir, y con ello te despides para siempre. Ese detalle hace que también uno se esfuerce más en cuidar a los miembros del escuadrón y cambiar de planes si es que algo sale mal. De cualquier manera, a quienes no les guste esto pueden desactivar la muerte permanente, pero los desarrolladores no lo recomiendan.
Y sobre la narrativa, lo interesante es que se trata de una historia adyacente al universo de Star Wars, pero bien diferente y guerrillera. El enemigo principal es una secta llamada El Espiral, que está contaminando la galaxia con un virus que transforma a la gente y controla sus mentes, dándole además poderes sobrenaturales.

Esta conspiración de a poco va insertando elementos como guerreros Jedi y viajes a diferentes planetas, pero lo hace de una manera que atrapa, con buenos diálogos, una presentación cinematográfica y personajes bien escritos que, además, hacen que uno menos quiera que se mueran.
El escenario de las Guerras Clon permite tener un juego que se desarrolle en espacios urbanos, planetas extraños, cavernas y más, de manera natural y nunca forzada, y la interacción con los elementos de cada escenario también funciona de manera atractiva.
En síntesis, la prueba de Star Wars Zero Company nos dejó con sensaciones positivas y la certeza de que será una gran experiencia para amantes del género y de Star Wars por igual.
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