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Review: El Galaxy A57 viste de seda a la gama media

El teléfono más fácil de recomendar a la hora de preguntar por un Samsung sigue entregando lo mismo de siempre pero en un formato mucho más delgado y liviano.

La serie A de Samsung se ha posicionado durante los años como el equipo de las 3B de la compañía, pero en su edición del año 2026, la B que más destaca es la de “Bonito”.

No me malinterpreten, sigue siendo bueno si es que no quieres correr juegos muy demandantes ni hacer tareas de IA y claramente es barato cuando puedes encontrarlo a prácticamente un tercio del precio del lanzamiento de sus últimos teléfonos tope de gama.

Pero es su diseño exterior el que lo diferencia más notoriamente de otros teléfonos de su misma gama y mismo precio. El Galaxy A57 está hecho de aluminio, lo que le otorga una estética y materialidad superior a la del promedio. Esto no es nuevo para esta serie, pero en la competencia existen aún equipos que al mismo valor siguen optando por el plástico.

Aunque el verdadero trabajo de ingeniería de Samsung estuvo en reducir el grosor del teléfono a tan solo 6,9 milímetros y aun así mantener su batería de 5.000 mAh, mantener protección ante salpicaduras de agua y una pantalla protegida con Gorilla Glass Victus, por lo que su durabilidad también está asegurada.

El resto de sus especificaciones y por lo mismo su experiencia, está dentro de lo que uno podría esperar para un equipo de gama media: ideal para tu mamá o para estudiar, pero lejos de lo que uno buscaría si es fan de la alta tecnología. Su procesador es un Exynos 1680, creado por Samsung específicamente para este tipo de equipos que no necesitan tanta exigencia.

Esto permite que su precio se mantenga más bajo pero también se nota en una baja en rendimiento en juegos, edición y sobre todo, inteligencia artificial. Ahora bien, comparándose consigo mismo, el Galaxy A57 es más de un 20% más rápido que el A56 del año pasado, es decir, si quieres mantenerte en la misma familia de productos, la buena noticia es que han ido mejorando con el tiempo.

La mala noticia es que, comparando con la experiencia global que Samsung ha vendido en sus otros equipos, sobre todo con Inteligencia Artificial, no da el ancho.

El Galaxy A57 sí incorpora algunas funcionalidades de IA como el poder borrar objetos en fotografías o mejorar su calidad o el sistema de Best Face para elegir los mejores rostros en fotos grupales. Pero funciones más avanzadas como editar fotos en tiempo real, aislar audio en videos, cámara lenta o estabilizador de imagen, simplemente no se la puede. Incluso el borrador de objetos no está a la altura de lo que la misma Samsung ha mostrado con la prueba de borrar una mano colocada en el rostro, la cual en sus modelos con procesadores avanzados logra reconstruir la cara, pero acá falla estrepitosamente.

Es decir, tiene IA, pero si quieres la mejor IA, tienes que ir por la serie S.

Con la cámara pasa algo similar: si bien viene con tres lentes en la parte trasera (un principal, un gran angular y un lente macro) los resultados no son tan buenos ni se acercan a lo que Samsung ha vendido como identidad de su marca: una fotografía confiable.

Puede que se deba precisamente a que su procesador enchula de peor manera las fotos, pero las diferentes pruebas que sacamos tienen colores algo opacados, con poco detalle de luces y sombra y resultados que no destacan pero tampoco son inútiles. Es una cámara que cumple y que quizás su único pecado sea que el zoom que ofrece es solo de 2x y más encima es digital, es decir, un recorte de lo que saca su cámara principal. Y el macro, bueno, no sirve de mucho y está solo para decir que tiene “triple cámara”.

Y en video podrás grabar en 4K pero solo a 30 cuadros por segundo. Es una cámara más que suficiente para el día a día, pero no esperes convertirte en influencer ni con sus fotos ni sus videos.

Pero hay otras cosas que elevan el valor de este equipo: su pantalla de 6,7 pulgadas con tecnología Super AMOLED+ permite incluso mostrar contenido HDR por lo que es perfecto para consumir contenido. También es muy destacable que venga con la última versión del sistema operativo de Samsung, el OneUI 8.5 y que además prometa venir con 6 actualizaciones de OS para el futuro, lo que significa que al menos se mantendrá vigente por 6 años (tiempo suficiente para buscar una nueva alternativa o bien para heredarlo). Además es comaptible con Bluetooth 6 y WiFi 6 y conectividad 5G, por lo que lento en sus transferencias de archivos no será.

Y considerando que puede encontrarse en precio de lanzamiento desde los $349.990, es difícil equivocarse con un teléfono de gama media con la apuesta del Galaxy A57 . Es un teléfono que entrega lo que cuesta y nada más, pero esta vez empaquetado en un diseño que lo hace sentir algo más premium. Es como la mona que se viste de seda pero a todos nos gusta como es que queda.

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